Tres emprendedores rosarinos lanzaron en marzo del año pasado Wobox, una aplicación que permite acceder a cajas sorpresas con alimentos que estén a un 50% de su valor. La iniciativa surgió con la idea de aprovechar los excedentes de producción de diferentes locales y así evitar el desperdicio de comida, a la vez que se ofrece una alternativa económica en un contexto atravesado por la caída del poder adquisitivo.
Juan Pablo Esquivel, Virginia Lemos y Sebastián Oberti vivían en Europa cuando decidieron desarrollar esta aplicación. Los dos primeros contaban con amplia experiencia en el sector de alimentos y bebidas, habían visto cómo funcionaban aplicaciones similares allá, y se asociaron a Oberti, más vinculado al sector tech, con el objetivo de unir conocimientos y mancomunar esfuerzos.
Wobox -conjunción de las palabras “Wow”, de sorpresa, y “box” de caja en inglés- salió a la luz en marzo del 2025. Desde entonces, no paró de expandirse. Permite que locales que comercializan diversos alimentos -desde restaurantes, pastelerías y panaderías hasta dietéticas- pongan sus productos en cajas que tienen tres precios predeterminados. La más barata está 3.900 pesos, pero también hay de 5.900 y 7.900.
El usuario puede buscar en la app el local que esté más cerca de su dirección, encargar su box e ir a retirarlo en un rango horario que se especifica al momento de la compra.
Cabe aclarar que los productos deben estar en buen estado y de ninguna manera ser un sobrante de algo fue puesto en la mesa de algún comensal -en el caso de los bares o restaurantes, por ejemplo-. De lo contrario, los locales se exponen a ser identificados por la comunidad como lugares a los que no hay que ir y, además, ser sancionados por la aplicación.
Cómo nació Wobox
“Esto empezó a partir de mi experiencia gestionando restaurantes durante diez años, tanto en España como en Inglaterra, donde veía cómo se perdía comida en el proceso de producción. Entonces, agarramos un poquito de la idea de otras apps que existen allá y la trajimos acá”, contó Juan Pablo Esquivel, cofundador de Wobox, en declaraciones a Conclusión.
Así fue que en el trascurso de 2024 desarrollaron la aplicación y en marzo del año siguiente la lanzaron en Rosario -ciudad de la que son oriundos los emprendedores-. Con el correr de los meses, los buenos resultados que cosecharon les permitieron expandirse también a Córdoba -alcanzando más de 100 locales adheridos a la app- y Buenos Aires, donde funcionará inicialmente con alrededor de 30 lugares.
Los emprendedores comenzaron el desarrollo viviendo en Europa, pero con Wobox en marcha, Esquivel y Lemos decidieron volver al país después de más de una década. Oberti, el único de los tres que sigue allá, tiene planeado hacerlo en junio de este año. La intención es expandir y diversificar aun más el negocio, algo que -anticipó Esquivel- no tardarán en anunciar.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Wobox (@wobox.ar)
¿Ventajas a ambos lados del mostrador?
Al recibir la consulta de por qué los productos que se incluyen en las cajas (o bolsas) son sorpresa en vez de ofrecer ofertas que especifiquen el contenido de las box, Esquivel señaló que tienen medido a través de encuestas que al 50% de las personas le gusta sorprenderse al hacer la compra, mientras la otra mitad preferiría conocer qué es lo que está comprando.
“Se hizo así para darle la libertad a los comercios de que puedan poner lo que consideren. No siempre el excedente de producción es lo mismo. Entonces les damos esa posibilidad de llenar la caja sorpresa con lo que quieran”, indicó ante este medio el confundador de Wobox.
No obstante, aclaró que los negocios están habilitados a ponerle nombre a su Wobox, opción que les permite indicar que la bolsa incluye, por ejemplo, “seis medialunas” o “una vianda compuesta por una tarta de jamón y queso con ensalada”. “Originalmente es sorpresa, pero los comerciantes pueden elegir no hacerlo”, explicó.
Los responsables de la aplicación igualmente determinan algunas pautas respecto al contenido. “Primero que nada, los alimentos tienen que estar en buen estado y no estar vencidos. En el caso de que sea un restaurante, no tiene que haber salido de la cocina. Es decir, no puede ir el alimento a una mesa, sobrar y volver. Esos son los tres requisitos en cuanto a calidad del producto”, apuntó.
“Además -amplió- les pedimos que el precio del producto, una vez que está en la Wobox, esté al 50% del precio original de lista. Eso es lo más importante”.
Derivado de esto último es que se encuentran en la aplicación tres opciones de cajas sorpresa a disposición de los consumidores. Una de 3.900 pesos y otras de 5.900 y 7.900. Según contó Esquivel, la idea es que dichos valores se vayan actualizando por inflación, pero desde que salieron al ruedo no modificaron los precios.
El mayor control lo produce la misma comunidad, que deja reseñas después de cada retiro. De esta forma, si un local entrega un producto que no está en condiciones aptas, el comprador lo dejará reseñado y la calificación del lugar bajará hasta advertir al resto de los usuarios. El hecho de que no sepan el contenido de la caja sorpresa no habilita que se les de algo que no puedan comer.
Además de eso, desde la propia app se hace un seguimiento que envía hasta tres advertencias a los locales si se detectan malas experiencias. Después de eso se avanza con una sanción que directamente les da de baja la cuenta en Wobox.
Esquivel contó que, según las métricas que manejan, la mayoría de las personas que utiliza la aplicación tiene entre 18 y 35 años, con una gran porción de estudiantes. Igualmente, la app penetra en el rango etario que va de los 45 a los 60, aunque en menor medida.
Al usar la aplicación, los usuarios abonan unos 200 pesos extra por cada Wobox que adquieran, destinados al mantenimiento de la aplicación. Los emprendedores, por su parte, obtienen su ganancia a través de un porcentaje de comisión que le cobran a los locales por cada transacción.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Wobox (@wobox.ar)
Impacto ambiental
Los emprendedores aseguran que el proyecto también tiene impacto ambiental. “Nosotros calculamos que por cada WoBox salvada se evitan de desperdiciarse entre 800 gramos y 1 kilo de comida. Eso quiere decir aproximadamente 2 kilos y medio de emisiones de dióxido de carbono evitadas”, planteó el confundador.
“Nosotros, por ejemplo, en lo que fue 2025, desde marzo hasta el final, hemos llegado casi a las 10.000. Con eso, entonces, podríamos decir que hemos podido salvar más de dos toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero, que de lo contrario estarían contaminando”, completó.
Por esta razón, añadió, es que decidieron instalarse con la app en los lugares con mayor densidad, tanto de población como de locales gastronómicos.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Wobox (@wobox.ar)

