Este jueves, en la habitual conferencia de prensa en Casa Rosada, el vocero presidencial, Manuel Adorni, adelantó que «el Gobierno inició conversaciones con empresas privadas latinoamericanas para que se hagan cargo de Aerolíneas Argentinas».
En medio de un nuevo paro de los gremios aeronáuticos, que llevan un conflicto de largos meses por la actualización de sus salarios, Adorni comunicó que «en virtud de los persistentes paros que afectaron cerca de 40 mil pasajeros, el Gobierno ha iniciado conversaciones con varias empresas privadas latinoamericanas para que se hagan cargo de Aerolíneas Argentinas en caso de que las extorsiones continúen».
Adorni afirmó que el objetivo del Gobierno es «sepultar los piquetes gremiales y la casta aeronáutica».
Previo a este anuncio, el Ministerio de Seguridad de la Nación presentó una denuncia penal contral el Secretario General de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (Apla), Pablo Biró, «por extorsión y amenazas».
En ese contexto, la Confederación General del Trabajo (CGT) repudió la decisión de la cartera dirigida por Patricia Bullrich e instó a la empresa «a dirimir los conflictos laborales en el ámbito de la negociación paritaria». «Las diferencias entre empleadores y trabajadores debe transcurrir en el terreno del diálogo social y no en la búsqueda de responsabilidades penales en una u otra declaración o acción cuyo único fin es defender los derechos laborales de los trabajadores aeronáuticos».
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