Después de nueve años, el tren Sarmiento volvió a utilizar los andenes centrales de las estaciones Ramos Mejía y Ciudadela, un cambio importante para la operación del ramal eléctrico Once-Moreno. Desde el mediodía del sábado 24 de octubre, las formaciones comenzaron nuevamente a detenerse en esas plataformas, que habían permanecido fuera del funcionamiento habitual desde 2017.
La rehabilitación fue posible después de una serie de trabajos realizados por Trenes Argentinos Infraestructura y Trenes Argentinos Operaciones en el marco de la Emergencia Ferroviaria. La modificación representa un cambio para los pasajeros que esperan el tren y que además permite recuperar la utilización de las vías centrales e internas y contar nuevamente con cuatro andenes habilitados en ambos puntos.
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Eso amplía las posibilidades para diagramar los servicios y brinda alternativas cuando ocurre alguna contingencia sobre una de las vías. También busca mejorar la seguridad ferroviaria porque, al trasladar parte de la circulación hacia las trazas internas, disminuye la exposición de las formaciones a posibles incidentes con vehículos en los pasos a nivel.
Cómo quedaron los nuevos andenes del Sarmiento
La intervención más importante se realizó en Ramos Mejía, donde el andén central fue reconstruido integralmente. Los trabajos incluyeron una nueva estructura, escaleras y una rampa de acceso, solado háptico reglamentario para personas con discapacidad visual y espacios de resguardo debajo de la plataforma.
También fueron instalados nuevos refugios para los pasajeros, un módulo de acceso con SUBE y una conexión directa con el túnel peatonal. Las obras sobre esa plataforma habían avanzado durante los últimos meses y tuvieron una etapa clave durante el fin de semana largo de octubre, cuando el servicio del Sarmiento fue interrumpido para realizar simultáneamente trabajos en distintos puntos de la traza.

En Ciudadela, en tanto, las tareas estuvieron a cargo de Trenes Argentinos Operaciones. Allí se colocaron luminarias en el andén central, pantallas que informan la llegada del próximo tren y cámaras de vigilancia. Además, se acondicionó el módulo SUBE, se pintaron diferentes dependencias y se activaron nuevos equipos para transmitir anuncios a los pasajeros.
Con esos trabajos terminados, desde el sábado los trenes pueden volver a circular y detenerse por las vías centrales. Para quienes utilizan habitualmente cualquiera de las dos estaciones, el cambio obliga también a prestar atención a las pantallas y anuncios para saber desde qué plataforma saldrá cada formación.
Las otras obras que siguen en Ramos Mejía y el Sarmiento
La habilitación del andén central no significa que la renovación de Ramos Mejía haya terminado. El proyecto contempla además recuperar el histórico edificio ferroviario de la estación, intervenir las boleterías, renovar el hall principal y acondicionar el Centro de Atención al Pasajero.
También continuará la puesta en condiciones de los sanitarios para hombres, mujeres y personas con discapacidad, además de distintas dependencias utilizadas por los trabajadores ferroviarios. El objetivo es completar una serie de obras que habían quedado inconclusas durante años.
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La reapertura forma parte de un paquete más amplio de trabajos sobre el Sarmiento. Durante octubre también se renovó la mesa de mando de señales de Haedo, que tenía más de 40 años, y se avanzó con obras de señalamiento entre Liniers y Villa Luro, cambios de vías en Caballito, intervenciones en la terminal de Once y mejoras sobre distintos pasos a nivel.
En paralelo, continúa la renovación de la estación Morón, donde uno de los andenes está siendo reconstruido debido a problemas estructurales y a la separación existente entre la plataforma y las formaciones. Esa parada moviliza a más de 35.000 pasajeros por día y es una de las de mayor movimiento del Sarmiento.

