El Canalla tuvo una pobre presentación, tal vez la excusa sea los efectos que genera la altura, careció de protagonismo, el rival siempre fue superior y sólo lo salvaron algunos arrestos individuales que generaron algo de peligro y la buena actuación del arquero Ledesma, que evitó un mal mayor.
Central sigue sin estar a la altura de las circunstancias en los partidos bravos, la caída ante River fue el primer eslabón y los tres puntos perdidos en Ecuador, vuelven a evidenciar la falta personalidad y juego para tener chances en esta clase de choques cruciales.
El auriazul llegaba con el primer puesto en el bolsillo, tenía dos resultados posibles para volverse a Rosario con el liderazgo pero hizo todo mal. El equipo volvió a ser timorato, no se soltó, no fue a buscar el arco rival con decisión cuando estaba en desventaja y se quedó con el boleto a octavos, que ya había conseguido la fecha anterior, y con un montón de dudas para la siguiente instancia, que terminando segundo, deberá definir siempre de visitante.
También es cierto que los efectos que generan en los futbolistas la altura condicionan el rendimiento, tal vez sea uno de los motivos por el cual el Canalla no tuvo fuerzas para ofrecer resistencia. El rival ecuatoriano, como en toda la primera fase, le perdonó la vida al rival, desechando varias jugadas de peligro, donde Conan fue un gran escollo.
El gol se veía venir, encima fue por un error zonzo de Pol Fernández, el futbolista necesario para Almirón, que sigue transitando su paso por Central con un rendimiento muy bajo, pero que tiene el aval del DT, que sigue apostando por el mediocampista con una fe ciega, una rareza de estos tiempos del fútbol.
El elenco rosarino termina la primera fase de la copa con una mueca, entre sonrisa y desazón, es cierto que el equipo respondió en algunos encuentros pero también preocupa, que cuando lleguen los famosos mata-mata, el Canalla no esté a la altura como este miércoles en Quito.
Ahora llega el partido con Estudiantes por Copa Argentina, otro cruce decisivo, queda la sensación que el entrenador no tiene plan B, que el hincha lo sigue mirando de reojo, que no le gusta lo que ve en cancha y un cambio debe producirse de inmediato, para tener chances de seguir vivo en todos los frentes.
jueves, mayo 28

