El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió este martes que podría aplicar el principio de reciprocidad frente a Estados Unidos, incluida la eventual expulsión de agentes policiales estadounidenses que actúan en Brasil.
El presidente reaccionó con dureza a la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos, divulgada el lunes, que ordenó la salida del territorio estadounidense de un comisario de la Policía Federal brasileña vinculado a la operación que llevó a la detención del exjefe de la agencia de inteligencia brasileña (Abin), el diputado Alexandre Ramagem.
Según informes de medios locales, Ramagem había quedado prófugo tras ser condenado a 16 años de prisión por intento de golpe de Estado junto a su jefe político, el expresidente detenido Jair Bolsonaro (2019-2022).
“Si hubo un abuso estadounidense hacia nuestra policía, vamos a hacer la reciprocidad con el de ellos en Brasil. No aceptaré esa injerencia y ese abuso de autoridad que algunas personas estadounidenses quieren tener con relación a Brasil”, declaró Lula a la prensa brasileña desde Hannover, Alemania, donde cumple una gira oficial.
Te puede interesar:
Trump extiende el alto el fuego con Irán hasta que Teherán presente una propuesta de acuerdo
La medida fue anunciada por la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental, que informó haber solicitado la salida del comisario Marcelo Ivo de Carvalho, funcionario de enlace de la Policía Federal destacado en Miami junto al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, apenas dos días después fue liberado y explicó que su arresto se debió a «un asunto migratorio» de carácter administrativo, que nada tendría que ver con una solicitud de extradición. El que fuera director a la ABIN remarcó que se encuentra en Estados Unidos legalmente y agradeció a la más alta cúpula de la Administración de Donald Trump por las gestiones en su liberación.
Ahora, Washington justificó su decisión de expulsar al policía alegando que habría intentado manipular el sistema de inmigración tanto para eludir su salida, como para lanzar una cacería de brujas política en Estados Unidos. De Carvalho había sido enviado a Miami en marzo de 2023 para colaborar con las autoridades de Estados Unidos para identificar y detener a prófugos de la Justicia brasileña. En marzo de 2025 se prorrogó su misión hasta agosto de 2026.
El ministro de Asuntos Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, aseguró que la expulsión del agente no tiene ningún fundamento y que confían en que las autoridades estadounidenses esclarezcan lo ocurrido.

