Central, esta tarde, no estuvo a la altura de las circunstancias, no fue aquel equipo expeditivo y profundo, que lo llevó a la cima de la tabla anual. No pudo, ni supo dar vuelta el marcador, se repitió en el método para vulnerar el arco contrario, que siempre fue errático, un final de temporada inesperado.
En líneas generales, el partido fue intenso, parejo, la visita tuvo un pasaje del primer tiempo donde manejó las acciones y contó con algunas chances. El Canalla exhibió poco, sintió la ausencia de Malcorra y los hombres por afuera no gravitaron nunca, ni Campaz, que siempre se equivoca intentando hacer una demás y el pibe Duarte, que arrancaba las jugadas con entusiasmo y las terminaba con decisiones equivocadas.
Angelito Di María alternó buenas y malas, pero fue el único hombre que generaba riesgo, con las pelotas paradas y algún centro envenenado.
El gol de Cetré fue un golpe de nocaut para el elenco rosarino, porque a partir de ese momento, buscó tímidamente, con la tenencia asegurada, nunca pudo lastimar el arco de Muslera.
Los de Holan se repitieron en centros mal tirados y no tuvieron precisión cuando eligieron el remate desde media distancia.
La desventaja mínima le dio vida al Canalla hasta el final, pero ni siquiera de esa manera fue a buscar con enjundia el arco rival. No hubo fiereza para llevarse al rival por delante, todo muy light y la derrota se veía venir.
Central cierra el 2025 con un final impensado, se esperaba mayor protagonismo en los playoffs, queda claro que el haber conseguido el título por ser el mejor equipo de la temporada, relajó al plantel y no dio lo que venía brindando, partido a partido, principalmente en el sprint final de la fase clasificatoria del Clausura.
El Canalla se va de vacaciones y el 2026 lo espera con la Copa Libertadores. Si quiere competir en el torneo continental de clubes, tendrá que exhibir mayor regularidad, reforzarse en todas las líneas y recuperar la potencia ofensiva.
martes, junio 16

