Santa Fe capital flexibilizó los requisitos para trabajar como chofer de taxi o remís, mientras que en Rosario el sector denuncia un “aquelarre tarifario” producto del transporte no habilitado y la ausencia de actualizaciones.
La modificación de la Ordenanza N.º 9.981 en la ciudad de Santa Fe abre la puerta para que cualquier persona con licencia, carnet profesional y documentación al día pueda operar sin pertenecer a una agencia, marcando un giro histórico.
En ese sentido, la reforma de la capital santafesina establece que los titulares de licencias podrán trabajar de forma independiente, siempre que cuenten con el carnet profesional D1, la Revisión Técnica Obligatoria y la notificación correspondiente a la Autoridad de Aplicación. Además, estos prestadores deberán cumplir las mismas obligaciones que las agencias, con el fin de asegurar calidad y seguridad en el servicio.
Asimismo, el secretario general del Sindicato de Peones de Taxis de Rosario, Horacio Yannotti, reaccionó sorprendido frente a la flexibilización. Sin embargo, valoró que los nuevos taxis autorizados -al menos- se integren al sistema formal, diferenciándolos de los autos particulares que hoy compiten de manera clandestina.
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Por otra parte, Yannotti remarcó a Conclusión que en Rosario los taxistas atraviesan un “aquelarre de tarifas”, derivado de la falta de regulación de las aplicaciones: “La gente no sabe lo que va a pagar: un viaje sale un precio de ida y otro de vuelta”. En consecuencia, sostuvo que esta informalidad genera un escenario desigual, ya que las apps no tributan como el transporte legalmente habilitado”.
Además, el dirigente confirmó que el sector pidió una actualización tarifaria del 25%, estancada desde hace un año, porque el servicio tradicional tiene costos operativos que las plataformas no afrontan. Y agregó que la solución de fondo es establecer un esquema impositivo para Uber o DiDi, tal como ocurre en grandes capitales del mundo, lo que permitiría equilibrar los valores y combatir el trabajo no registrado.
En paralelo, la ordenanza santafesina introduce nuevas modalidades de contratación, el viaje podrá acordarse directamente entre el usuario y el chofer, aun sin agencia intermediaria. También se fijó una renovación bianual de la habilitación y se delimitaron tres categorías de conductores, siempre bajo las normas del Convenio Colectivo del sector.
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En cuanto a la estética, se habilita la publicidad comercial y se permite que el vehículo adopte cualquier color, con la condición de incorporar una franja verde identificatoria. También se estableció un tope de antigüedad de 15 años, aunque se admiten excepciones para unidades en excelente estado mecánico. A esto se suma un régimen de infracciones específico y la obligatoriedad de documentación como patente paga, seguro contra terceros y transportados, inspección municipal y RTO.
Del mismo modo, el Concejo santafesino también aprobó el libre traspaso entre licencias de taxi y remís, lo que elimina restricciones históricas. Y, como punto clave, abre la posibilidad de formalizar a los choferes de apps que hoy operan de manera informal, quienes estén registrados en la Ordenanza N.º 12.991 podrán convertirse en titulares de licencias cumpliendo los requisitos vigentes.

