La protesta de camioneros en Italia contra el aumento del precio del combustible y el costo de vida comenzó a provocar escasez de alimentos en los supermercados, con interrupciones en las entregas y productos perecederos que se deterioran en camiones y depósitos.
El conflicto, que empezó la semana pasada en el sur del país, también afecta el abastecimiento de combustible para la aviación y suma presión sobre el gobierno de la primera ministra, Giorgia Meloni.
Las movilizaciones se extendieron a distintas regiones italianas, con bloqueos y restricciones a la circulación que generaron largas filas de vehículos en las rutas. En la autopista A1, cerca de Nápoles, los camioneros limitaron el acceso y provocaron importantes demoras en el tránsito.
El impacto también alcanzó a los aeropuertos regionales de Calabria, donde al menos dos instalaciones registraron interrupciones operativas por la imposibilidad de recibir suministros de combustible para los aviones.
Mientras tanto, agricultores se sumaron a las protestas, en una señal de que el malestar por los costos de producción y transporte atraviesa a distintos sectores de la economía italiana.
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ALERTA EN SUPERMERCADOS
El grupo ANCD-Conad, que representa a comerciantes que operan bajo la marca de supermercados Conad, advirtió que grandes cantidades de alimentos permanecen retenidos en camiones y almacenes. Entre los productos afectados se encuentran frutas, verduras, leche y carne, cuya conservación depende de que la cadena logística funcione con normalidad.
Maurizio Pelliconi, presidente de la organización, cuestionó las consecuencias de las medidas de fuerza sobre el abastecimiento de la población y el funcionamiento del sistema agroalimentario.
«La libertad de protesta no puede traducirse en menoscabar el derecho de los ciudadanos a recibir alimentos frescos ni en destruir el valor creado por las cadenas de suministro agroalimentarias de Italia», afirmó.
El reclamo de los comerciantes se enfoca en las consecuencias económicas de las interrupciones del transporte, especialmente para los productos perecederos.
Las demoras no solo dificultan la reposición de mercadería en las góndolas, sino que también provocan pérdidas para productores, distribuidores y comercios si los alimentos dejan de ser aptos para el consumo, según afirmaron los comerciantes de todo el país.
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LA RESPUESTA DE MELONI
El gabinete de Meloni tiene previsto reunirse el jueves para aprobar un paquete de medidas de asistencia destinado a camioneros y agricultores, según informó la oficina de la primera ministra.
Durante este año, el gobierno destinó alrededor de 1.000 millones de euros para ayudar al sector del transporte a afrontar el aumento del combustible y renovar vehículos antiguos por modelos menos contaminantes.
Sin embargo, el Ejecutivo también elevó el tono frente a las movilizaciones. El viceministro de Infraestructuras, Edoardo Rixi, pidió que terminen las protestas y advirtió que las interrupciones están afectando incluso el suministro a los hospitales.
«Si alguien infringe la ley, entonces en algún momento la ley debe hacerse cumplir», sostuvo Rixi al señalar que el gobierno está dispuesto a adoptar una postura «más firme» contra las empresas de transporte.

