Central transita un sprint final de temporada notable, alcanzó los siete partidos consecutivos sin derrotas, justificó la victoria en Tucumán con un buen rendimiento en el complemento, sigue primero en su zona del Clausura y se sube al podio de la tabla anual, quedó tercero a uno del líder Boca, la ilusión crece.
En un partido donde el equipo de Almirón pasó por todas las sensaciones, porque arrancó con un doblete furioso del Gato Avila, pero se durmió y antes del descanso se lo empataron. Pero en el complemento tuvo un funcionamiento convincente y se trajo la victoria con justicia.
Angelito Di María fue un factor determinante en la mejoría del conjunto rosarino en el segundo tiempo, porque ubicado en la derecha, manejó los hilos del ataque centralista pero faltaba el gol.
Y el tanto llegó desde el banco de suplentes con una jugada maradoniana de Julián Fernández, que fue pasando jugadores rivales y definió bárbaro, para un 3-2 merecido.
El vaso medio lleno es altamente positivo, dos goles en el arranque y un segundo tiempo bien jugado, pero el vaso medio vacío también deja trabajo para la semana, el equipo se relajó, no contuvo, claro el Canalla jugó sin un cinco de contención y lo padeció en gran parte del primer tiempo, donde el local consiguió el 2-2.
Pero el team rosarino se calzó el traje de protagonista desde hace algunas fechas, es que recuperó contundencia, se impone en cualquier cancha y la ambición crece partido a partido.
Estos tres puntos son muy valiosos, es que lo mantiene en la punta de la zona B y prácticamente lo clasifica a los playoffs. Además, se subió al podio de la tabla anual, ocupa el tercer puesto, agazapado para dar el salto a la cima, y por ahora, se está llevando uno de los boletos a la Copa Libertadores 2027.
Un final de temporada ideal, quedan tres fechas y Central va por todo lo que le queda por pelear, consolida una idea de juego, con la jerarquía de sus intérpretes para seguir soñando.
domingo, octubre 18

