Las definiciones coperas tienen características muy puntuales: la concentración en la faz defensiva y el acierto de las chances de gol, y Central con todo a favor, porque el rival se había quedado con uno menos en el complemento, falló en ambas, Copetti se perdió un gol increíble y los brasileños aprovecharon la única que tuvieron. Además, cuando había superioridad numérica, el Canalla careció de furia copera para llevarse por delante al rival y someterlo hasta quebrar la resistencia, una derrota dolorosa y otro objetivo perdido.
El elenco de Almirón cumplió con parte del plan, no fue vulnerado por el rival, jugó lejos de su arco, pero no tuvo vocación ofensiva para llevarse el pasaje a cuartos. El doble cinco Ibarra-Navarro se encargó de neutralizar a Garro y los volantes ofensivos del local.
En contrapartida, Central ofrecía poco arriba, tuvieron un bajo nivel futbolístico, tanto Di María como Campaz, y si estas figuras fallan, el auriazul genera poco, casi nada.
Es cierto que Central no pasó sobresaltos, pero tampoco mostró credenciales para ganar el partido, fue tanta la cautela por no ser dañado por el rival, que se olvidó de buscar el arco contrario con autoridad.
La expulsión de Raniele en el local, le abría un abanico de posibilidades al cuadro rosarino, que nunca aprovechó, sólo algunos remates de media distancia y una tímida actitud de inclinar la cancha, que duró muy poco.
Y en medio de esa falta de decisión, llegó el tanto de Corinthians que derrumbó la moral Canalla. Porque los conducidos por Almirón, no pudieron ni supieron, empatar la serie y al menos, definirla por penales.
Tanto en Rosario como en San Pablo, el rival se quedó con uno menos y no se notó, porque la postura defensiva que tienen los equipos de Almirón, no le permite al equipo llegar con verdadero peligro al arco rival, se veía venir la derrota, porque no había respuestas, los centros sin ton ni son, y la falta de contundencia en los remates de media distancia, condenaron la ilusión Canalla en la Copa.
Central tacha otro objetivo de la temporada, acaso el más importante, llegar a instancias decisivas de la Libertadores, le quedará luchar por la Supercopa Internacional, pelear el Clausura y el torneo anual. La sensación que queda es que no hubo jerarquía individual para jugadas decisivas y que el hincha se queda con el sabor amargo de la eliminación.
viernes, agosto 21

