Lo que debía ser una noche de festejos terminó convirtiéndose en una tragedia en México. Una fiesta de 15 años celebrada en la localidad de Puerto de Valle, en el municipio de Salamanca, dejó un saldo de tres personas fallecidas y 36 intoxicadas, presuntamente por haber consumido tequila adulterado. Entre los muertos se encuentra el padre de la cumpleañera, mientras que las autoridades avanzan con una investigación para determinar cómo llegó la bebida contaminada al evento.
La celebración se realizó el fin de semana pasado en un reconocido salón de fiestas de Puerto de Valle, donde cerca de 600 invitados participaron del cumpleaños de 15. Sin embargo, horas después de finalizado el evento, varios asistentes comenzaron a presentar síntomas compatibles con una intoxicación severa.
Inicialmente, los afectados manifestaron dolor de cabeza y malestar general. No obstante, con el correr de la madrugada y durante la mañana del domingo, los cuadros se agravaron. Según informó la Secretaría de Salud de Guanajuato, los pacientes presentaron visión borrosa, vómitos, mareos, hipotermia, somnolencia profunda y alteraciones en el estado de conciencia, lo que obligó a su traslado a hospitales de Salamanca, Celaya e Irapuato.
Con el paso de las horas, el número de personas asistidas se elevó a 36. De ellas, 33 ya recibieron el alta médica, mientras que otras continuaban bajo observación. Entre los afectados también se encontraba la propia quinceañera.
La tragedia golpeó especialmente a la familia de la adolescente. Juan Antonio Cárdenas, de 39 años y padre de la joven, murió mientras permanecía internado. Asimismo, fallecieron Martín Robles, de 28 años, y otro hombre de 33 años, quienes habían sido trasladados de urgencia a distintos centros de salud.
De acuerdo con testimonios recogidos por medios locales, el alcohol habría sido adquirido en la ciudad de León. Las primeras hipótesis señalan que dos cajas de tequila adulterado habrían sido distribuidas entre los invitados durante la fiesta, desencadenando la intoxicación masiva.
Ante la gravedad del hecho, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato inició una investigación penal para establecer el origen de las bebidas y determinar posibles responsabilidades. En este marco, agentes ministeriales y personal forense secuestraron varias botellas de alcohol halladas en el salón de eventos, las cuales serán sometidas a peritajes toxicológicos.
Además, los investigadores comenzaron a tomar declaraciones a familiares, organizadores y asistentes con el objetivo de reconstruir la secuencia de los hechos y precisar cómo se produjo la distribución del producto presuntamente adulterado.
Mientras la causa avanza, la comunidad de Puerto de Valle permanece conmocionada por una tragedia que transformó una celebración familiar en un episodio de profundo dolor.

