Desde hace 21 días, moverse por San Isidro se convirtió en una odisea para miles de vecinos. El colapso de la empresa Micro Ómnibus General San Martín (MOGSM) —operadora de las históricas líneas 707, 333, 407 y 437— dejó a vastas zonas del distrito en un «apagón» de conectividad total. Sin embargo, el conflicto parece haber entrado en una etapa de definiciones.
En las últimas horas, el Municipio de San Isidro, encabezado por el intendente Ramón Lanús, presentó ante el Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires un nuevo esquema de transporte público. El objetivo es claro: recuperar la conexión en lugares neurálgicos que quedaron aislados desde aquel fatídico 20 de abril, cuando los colectivos de la 707 dejaron de circular por falta de solvencia ante el nuevo esquema de subsidios nacionales.
El problema de los colectivos en San Isidro
«Todos los vecinos de San Isidro saben perfectamente que los colectivos de esta empresa eran de los peores del municipio. Durante años sufrimos malas condiciones, un pésimo servicio y frecuencias insuficientes«, expresó el intendente Ramón Lanús en sus redes, al tiempo que mostraba una foto de un colectivo de la 707.

Según informó el medio local Qué pasa, la solución no vendrá de una nueva empresa que compre el paquete completo, sino de una redistribución entre compañías que ya operan en la zona norte. Los dos pilares del nuevo sistema serán:
- La Primera de Martínez S.A. (Línea 314): Se perfila como la operadora dominante para conectar las localidades de Martínez, Villa Adelina y Boulogne.
- Compañía Noroeste S.A.T. (Línea 343): Tendría a su cargo vincular puntos clave entre Béccar, Boulogne y la conexión con Olivos (Vicente López).
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A este esquema se sumarían otras piezas para completar el rompecabezas. Se analiza que Micro Ómnibus Tigre S.A. (MOTSA), operadora de la línea 228, extienda su recorrido hasta el centro de San Isidro para cubrir el trayecto hacia Garín (Escobar), cumpliendo la función que antes tenía la línea 437.

Un dato fundamental para el usuario es que no se replicarán exactamente los viejos trazados. No habrá una «nueva 707» con el mismo número y paradas, sino que las empresas mencionadas ampliarán o modificarán sus servicios existentes.
- Línea 338 (TALP): Se negocia que sume un servicio con más paradas sobre la avenida Márquez, facilitando el flujo entre San Isidro y el Oeste del conurbano.
- Línea 371 y Línea 71: También estarían contempladas en las modificaciones de cabeceras o extensiones de ramal.
- Línea 60: Se estudia que la tradicional línea de Micro Ómnibus Norte amplíe algunos de sus recorridos actuales dentro del partido.
En medio de este reordenamiento, surgió una situación curiosa: unidades de la empresa Metropol (Línea 237) fueron vistas circulando por el distrito sin pasajeros. Aunque la empresa mostró interés en participar, desde el municipio aclararon que esos movimientos no contaban con autorización formal y que la compañía no formó parte del esquema presentado inicialmente a la Provincia.

Más allá de la comodidad de los pasajeros, la crisis de MOGSM dejó en el aire el futuro de más de 400 familias. En la mesa de negociación que se desarrolla en La Plata, el municipio y las empresas entrantes discuten junto a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) la incorporación de los trabajadores de la empresa colapsada.
La idea es que, a medida que las líneas 314, 343 y el resto de las prestadoras amplíen sus servicios y sumen unidades a las calles, absorban de forma escalonada al personal de la ex 707.
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La caída de MOGSM no fue un hecho aislado, sino el síntoma de una crisis profunda en el transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) tras el recorte de fondos nacionales. El nuevo sistema que propone San Isidro busca ser más sustentable y eficiente, adaptando los recorridos a la demanda actual de los vecinos.
Se espera que en los próximos días el Ministerio de Transporte bonaerense dé el visto bueno final al plan municipal. Una vez aprobado, se darán a conocer los mapas definitivos y las calles exactas por donde volverán a pasar los colectivos para que San Isidro, finalmente, recupere su ritmo habitual.

