En el marco del proyecto de reforma de la ley de Salud Mental que propone el Gobierno nacional, especialistas se reunieron en el Colegio de Magistrados de Rosario (Balcarce 1551). Jueces, psicólogos, médicos y trabajadores sociales, entre otros profesionales del área salud se dieron cita para dar su punto de vista sobre el tema.
Ignacio Sáenz, psicólogo, doctor en Ciencias de la Educación de la UNR y miembro del Observatorio Salud Mental de la UNR, remarcó que “la ley actual de salud mental es una ley que se apoya en los cánones de cualquier país, pero nunca se aplicó completamente. Se estableció que iba a tener un presupuesto del 10%, no llegó al 2%”.
????“HABLEMOS SOBRE SALUD MENTAL”
En el marco del proyecto de reforma de la ley de Salud Mental que propone el Gobierno nacional, especialistas se reunieron en el Colegio de Magistrados de Rosario (Balcarce 1551).
Ignacio Sáenz, psicólogo y miembro del Observatorio Salud Mental de… pic.twitter.com/aBlPVrnsTv
— Conclusión (@ConclusionRos) May 6, 2026
“La nueva ley se apoya en los laboratorios, coloca el problema de la salud mental solamente en el cuerpo. No tiene en cuenta de que, además de un psiquiatra, puede intervenir un trabajador social, psicólogo. Es desconocer que el sujeto humano tiene padecimientos que tienen que ver con lo social, económico, cultural”, comentó el especialista en diálogo con Conclusión.
La Ley 26.657 representó, en su momento, un cambio de paradigma. Reemplazó el enfoque tutelar y el modelo de encierro por uno basado en derechos, con eje en la atención comunitaria, la presunción de capacidad de las personas y la internación como último recurso terapéutico.
Te puede interesar:
El Gobierno enviará al Congreso una reforma de la Ley de Salud Mental argentina
También incorporó a las adicciones dentro de las políticas de salud mental e impulsó la desmanicomialización progresiva, promoviendo el cierre de hospitales psiquiátricos monovalentes y su sustitución por dispositivos alternativos.
Entre los puntos principales, que plantea el nuevo proyecto, propone reemplazar el término “padecimiento mental” por la clasificación internacional de trastornos mentales o del comportamiento, con el fin de precisar diagnósticos y criterios de intervención, según fuentes del Ministerio de Salud.
En casos excepcionales, un psiquiatra podrá indicar un ingreso involuntario cuando exista riesgo para la vida o la integridad física de la persona o de terceros. Esa decisión deberá ser ratificada por un equipo interdisciplinario dentro de las 24 horas y notificada a la Justicia en un plazo de 24 horas.

