El Concejo Municipal de Rosario aprobó por mayoría el proyecto de ordenanza presentado por la concejal Carolina Labayru, que amplía y actualiza el marco normativo del programa Plazas de Bolsillo, una política urbana orientada a recuperar espacios degradados y erradicar microbasurales.
La iniciativa modifica la Ordenanza N.º 10.114 que incorpora de manera expresa la posibilidad de intervenir espacios públicos de reducido tamaño, como ochavas, franjas residuales, retiros urbanos o veredas ensanchadas, que hoy funcionan como focos crónicos de basura, vandalismo y deterioro urbano.
La ordenanza reconoce y formaliza una práctica que la Municipalidad de Rosario viene desarrollando con resultados concretos: la transformación de microbasurales en espacios de encuentro, mejoras ambientales, apropiación vecinal del espacio público y un aumento en la percepción de seguridad barrial. En ese marco, refuerza además la participación ciudadana como eje central para la identificación de los espacios y la definición de sus usos. “El vecino se convierte en protagonista: es quien propone, elige y diseña estos lugares”, dijo la edil.
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Además del impacto urbano y social, la iniciativa incorpora un componente clave de eficiencia en el uso de los recursos públicos. Mientras que el mantenimiento anual de un microbasural implicaba para el municipio un costo cercano a los 18 millones de pesos, producto de intervenciones reiteradas de limpieza; su transformación definitiva en un espacio público de calidad requiere una inversión única estimada entre 10 y 13 millones de pesos.

