El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que su gobierno decidió postergar por diez días el ultimátum para atacar las plantas energéticas de Irán, en un intento por dar más margen a las negociaciones en curso y evitar una escalada del conflicto.
El mandatario había fijado como fecha límite este viernes 27 para que Teherán avanzara en conversaciones que permitieran desactivar la tensión; de lo contrario, había advertido sobre una posible “destrucción total” de su infraestructura energética. Sin embargo, la decisión fue modificada tras lo que calificó como avances en el diálogo.
En este sentido, a través de la red Truth Social, Trump comunicó que el plazo se extenderá hasta el 6 de abril, y señaló que la medida responde a una solicitud del propio gobierno iraní.
Asimismo, aseguró que las conversaciones “van muy bien”, pese a versiones contradictorias y a la negativa de Teherán sobre la existencia de contactos directos.
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Por otra parte, la pausa inicial anunciada el lunes pasado por un período de cinco días ya reflejaba una estrategia condicionada al progreso de las negociaciones. Según explicó el mandatario, el tono de los intercambios había sido “profundo, detallado y constructivo”, lo que motivó la decisión de suspender temporalmente cualquier acción militar.
En tanto, Washington considera que la captura de la isla de Kharg, en el estrecho de Ormuz, podría aumentar su poder de negociación. No obstante, fuentes militares advirtieron a CNN que la isla fue recientemente fortificada y que una operación de ese tipo podría ocasionar bajas estadounidenses.
Además, el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, confirmó que Estados Unidos presentó a Irán una propuesta de 15 puntos para alcanzar un acuerdo de paz, aunque evitó dar detalles sobre su contenido.
No obstante, Trump remarcó que no está “desesperado” por lograr un entendimiento, dejando abierta la posibilidad de retomar una postura más dura si las negociaciones fracasan.

