El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó duramente al Reino Unido por no haber autorizado inicialmente el uso de la base conjunta de Diego García para la ofensiva contra Irán. Según afirmó, Londres fue “muy, muy poco cooperativo” y tardó “demasiado tiempo” en tomar una decisión. “No estamos hablando de Winston Churchill”, lanzó el mandatario en alusión al primer ministro Keir Starmer, en una comparación directa con el histórico líder británico.
Por su parte, Starmer defendió su postura ante la Cámara de los Comunes y sostuvo que mantuvo su decisión de no participar en los ataques iniciales. “Es mi deber juzgar qué conviene al interés nacional británico”, afirmó, al tiempo que subrayó que el Reino Unido solo permitirá el uso de sus bases para acciones defensivas. Además, remarcó que su gobierno ha “aprendido las lecciones de Irak” y que cualquier intervención debe contar con base legal.
Trump consideró que la posición británica dañó la histórica relación entre ambos países y volvió a cuestionar el liderazgo del premier. Mientras tanto, el Reino Unido movilizó recursos militares para proteger la base de la RAF en Akrotiri, en Chipre, tras ataques con drones atribuidos a Irán.
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Por otra parte, ordenó cortar “todo el comercio con España” luego de que el gobierno de Pedro Sánchez rechazara permitir el uso de bases militares en su territorio para la ofensiva contra Irán. “No queremos tener nada que ver con ellos”, declaró el mandatario desde la Casa Blanca.
Desde Madrid, el Ejecutivo español respondió que cualquier modificación en la relación comercial deberá respetar la legalidad internacional y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y Estados Unidos. Asimismo, defendió que España es un “miembro clave de la OTAN” y cumple con sus compromisos de defensa.
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Las tensiones diplomáticas se producen mientras Trump advirtió que la “mayor ola” de ataques contra Irán aún está por llegar, en un contexto de creciente inestabilidad regional. De esta manera, la crisis no solo se profundiza en el plano militar, sino también en el diplomático y comercial, ampliando el alcance global del conflicto.

