Los clubes de barrio son un lugar de contención, de aprendizaje, de solidaridad y de ayuda. Desde Conclusión comenzamos con esta idea de recorrerlos y realmente, no nos arrepentimos.
Lo empezamos, como empezamos de las algunas de las notas, buscando otra cosa. Y de repente, nos encontramos con un sinfín de historias, en la mayoría de las cuales, lo que resalta es el pensar o hacer por el otro.
Estuvimos en Estrella Azul y en el Pampa, de barrio Belgrano, en el Social y Deportivo Hertz de barrio Las Heras y en El Porvenir de barrio Tablada, en todos sobresale una sola cosa, pensar en el vecino.
Es gente que se pone una institución al hombro solamente para dar una mano, y porque es parte de su familia, como nos contó Matías Godoy, presidente del club Estrella Azul. “El club es parte de mí. Cómo será, que el día que me casé después de la fiesta nos vinimos para acá, porque el club es parte de mi vida”, nos dijo.
O como nos manifestó el presidente del club Pampa, Maximiliano Klanjscek, que estar en el club es estar con su abuelo, quien fie el primero en llevarlo cuando él no sabía caminar. “El club para mí es como estar con mi abuelo, es eso el Pampa, mi abuelo”, con lágrimas en los ojos nos contaba el presidente.
“Acá, lo que tratamos de hacer es darnos una mano entre todos”. Ésa es la frase que más se escucha en el Club Porvenir, jóvenes universitarios, amigos de la institución, los médicos del centro de salud “Eva Perón”.
En todos los clubes que estuvimos, la palabra “solidaridad” era una de las que se imponía sobre el resto, y un club de barrio es eso, el hacer por el otro, solo para dar una mano en momentos de crisis por los que estamos pasando.
Y el Deportivo Hertz de barrio Las Heras no es la excepción, un club recuperado por los vecinos, donde se trabajó mucho para poder llegar a donde está. Y también un lugar donde l0 primero es la familia, como decía un slogan de programa de televisión. “A mí me trajo mi papá cuando yo era bebe al Hertz, me crie acá”, nos contaba Enrique Rivero, vecino y socio vitalicio de 77 años.
Esos son los clubes de barrio en Rosario, lugares de encuentro, de amigos, de contención y sobre todo, lugares familiares para poder compartir y disfrutar.
miércoles, abril 29

