El diputado nacional Daniel Arroyo se mostró visiblemente preocupado «por la grave crisis en el sistema de salud», particularmente en la atención pediátrica y de personas con discapacidad.
El legislador indicó que es fuertísimo el retiro del Estado, llevando al colapso del sistema. Para abordar esta situación, impulsa un proyecto de ley que prioriza políticas sociales con el hogar y la familia como eje nodal, buscando contrarrestar la falta de intervención estatal.
La urgencia de la situación requiere la aprobación de leyes de emergencia. En virtud de estas prioridades, Arroyo cargó el funcionamiento del Congreso, donde se necesita «emplazar constantemente las comisiones» para lograr quórum y tratar los proyectos. Por caso, para la ley de emergencia en discapacidad, «se necesitaron múltiples emplazamientos».
Según Arroyo, el objetivo es «no solo reparar el daño actual, sino también establecer un piso mínimo de intervención estatal para evitar futuras crisis».
En otro sentido, expresó ser optimista sobre la aprobación de las leyes el 2 de julio, pero reconoce» la absurda situación de tener que emplazar constantemente para que el Congreso funcione correctamente».
Arroyo entiende que la discusión se debe centrar en la necesidad de un compromiso del Estado para asegurar la salud y el bienestar de la población, especialmente de los niños y las personas con discapacidad.

