Por Manuel Parola
Malvinero postguerra y de familia militar. El ministro de Defensa Luis Petri designó y tomó juramento al brigadier general Xavier Julián Isaac, de 61 años, como el nuevo jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Si bien el exdirigente de la Fuerza Aérea tiene una carrera intachable, su designación significó la purga más importante en veinte años de dirigentes militares, con varias incógnitas: ¿por qué se designa en un cargo tan importante a un integrante de la más pequeña de las fuerzas, cuando la tradición dicta lo contrario? ¿Qué llevó a Javier Milei a tomar esta decisión, a costa de 23 generales de mayor historia y rango?
El general Isaac nació en diciembre de 1962 e ingresó a la Escuela de Aviación Militar en 1983, es decir que no participó de la Guerra de Malvinas. Isaac estudió en la Escuela de Guerra Aérea de Estados Unidos y fue agregado aeronáutico en Washington. Además, su designación coincide con la de un hombre que se cruzó con Isaac en la capital norteamericana, el contraalmirante Carlos María Allievi, nuevo jefe de la Armada argentina.
Los tres nuevos ascensos, si se cuenta al nuevo jefe del Ejército, el general de brigada Carlos Alberto Presti (hijo de un represor condenado por crímenes de lesa humanidad), fueron destinados a hombres de fuerte relación con los Estados Unidos.
El periodista Horacio Verbirtsky escribió en su columna dominical del pasado 7 de enero que “Estas designaciones se atribuyen a la jefatura de gabinete y, más específicamente al brigadier retirado Jorge Antelo, Secretario de Estrategia Nacional de la Jefatura de Gabinete de Ministros, cuyo titular, Nicolás Posse proviene, como el presidente, de la Corporación América, de Eduardo Eurnekián”.
Una fuente de amplio conocidmiento en materia de Defensa consultada por Conclusión apuntó que durante los últimos meses de la gestión del ministro Jorge Taiana, una discusión había tomado centralidad en el ambiente de las Fuerzas Armadas y era la compra de nuevos aviones para renovar la flota de la Fuerza Aérea.
Con el antecedente de la compra de aviones Mirage al gobierno francés durante el gobierno de Mauricio Macri, no se tuvo en cuenta el detalle para nada menor de que los repuestos para la habilitación de los eyectores de los asientos de los pilotos son de fabricación inglesa, Argentina no podría acceder a ellos debido al conflicto por la ocupación del imperio británico sobre las islas Malvinas. Es decir, los aviones no podían ser utilizados.
La disyuntiva se encontraba en lo reducido de las opciones: “Es un mercado muy acotado. Los Thunder chinos en precio calidad son los que más se acomodaban a las pretensiones del gobierno argentino”, teniendo en cuenta que los aviones caza tienen 40 años de antigüedad, mientras que los Thunder JF-17 ofrecidos por China eran vendidos con amplio financiamiento. Dato no menor: el gobierno de Estados Unidos recomendaba y apoyaba la compra de los aviones caza F-16 a Dinamarca, aliados militares a través de la Otan del gigante norteamericano. Además, se buscó que la compra se inclinara por la recomendación yankee porque tanto Estados Unidos como Gran Bretaña colocaron un bloqueo sobre los aviones chinos, lo que conflictuaría la compra de nuevos repuestos.
La Fuerza Aérea fue el sector líder durante el operativo “Regreso Seguro”, a través del cual se rescataron a los rehenes argentinos secuestrados por la fuerza Hamas en Gaza, lo que tuvo el beneplácito del gobierno norteamericano. Que Isaac ocupara el lugar central de esa fuerza durante el operativo no es menor.
La elección del brigadier como nuevo titular de las Fuerzas Armadas tiene un fuerte trasfondo geopolítico que suma una cuenta más al denario de las alineaciones forzadas de Javier Milei y su gobierno ante Estados Unidos.
sábado, mayo 30

