El Superclásico menos recordado y más determinante de Diego Maradona se disputó el 1º de noviembre, justo 45 años antes del que se jugará este domingo por la fecha 15 del Torneo Clausura. Empataron 2-2 en el Monumental al cabo de un choque vibrante, protagonizado por figuras rutilantes del fútbol argentino. River se había adelantado dos veces en el marcador y el Diez igualó para Boca en ambas ocasiones con su prodigiosa zurda.
Un compacto de aquella tarde muestra a Maradona en su esplendor. Cuatro marcadores expertos (Alberto César Tarantini, Daniel Alberto Passarella, Julio Jorge Olarticoechea y Américo Rubén Gallego, todos campeones del mundo) no lo pudieron controlar y en muchas oportunidades necesitaron de acciones bruscas para impedir sus indescifrables gambetas.
Un Superclásico con luminarias de los dos lados
Además de los nombrados, varias estrellas de la época coincidieron en aquel encuentro: Mario Alberto Kempes y Ramón Ángel Díaz con la blanca y roja, Roberto Mouzo y Miguel Ángel Brindisi con la azul y oro. Juan José López, otro notable de entonces, adelantó al Millonario, dirigido por Alfredo Di Stéfano, con un bombazo de larga distancia que sorprendió a Carlos Alberto Rodríguez.

En una cancha blanda por efecto de la lluvia de los días previos, Diego lideró la reacción xeneize. Sobre el cierre de la primera etapa igualó con un tiro libre desde unos 25 metros. La pelota, imposible de sacar pese al vuelo del Ubaldo Matildo Fillol, pegó en el ángulo de palo y travesaño antes de entrar. Espectacular.
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Volvió a sacar ventaja River, a los 10 minutos del segundo período, con un cabezazo de José María Vieta. Los dos se quedaron con diez luego de que el árbitro Teodoro Pascual Nitti, a mitad del ST, expulsara a Passarella y Hugo Osmar Perotti, quienes habían compartido una gira por Europa con la Selección. Boca lo igualó en la última jugada con un penal convertido por Maradona gracias a un toque sutil. Se festejó un rato largo en la Centenario alta.
Esa actuación fue parte de una secuencia brillante de Diego, tal vez el momento de mayor inspiración de su primer ciclo xeneize. Entre el 25 de octubre y el 15 de noviembre sumó siete goles en cuatro domingos consecutivos: uno de cabeza a Atlético Tucumán (2-1), los dos a River, tres a Instituto en Córdoba (4-1) y uno a San Lorenzo de Almagro (3-0).
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Un dato colorido de ese 1/11/1981 fue que sentado en el banco de Boca como DT estuvo Horacio Oscar Bongiovanni. Era el ayudante de Silvio Marzolini, quien debió ausentarse durante nueve jornadas para cumplir con un post operatorio. La curiosidad estadística es que Boca permaneció invicto bajo ese interinato, con siete éxitos y dos empates, incluido el agónico ante los de la Banda.
Los partidos de Diego Maradona contra River
Aquel fue el quinto gol de Maradona al Pato Fillol en los cuatro cruces de 1981 y su último clásico en esa misma sede antes del 2-1 de 1997, cuando lo sustituyó Riquelme y Martín Palermo, bajo un diluvio, sacó patente de verdugo.
El Diez, pródigo en frases picantes y chicaneras contra el tradicional adversario, podía enorgullecerse de su palmarés frente a River. Con Boca lo enfrentó en siete oportunidades: tres victorias, tres pardas y solo una derrota (2-3 matutino en la Bombonera).
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También es positivo y más meritorio aún su récord frente al Millonario con la camiseta número 10 de Argentinos Juniors: ganó tres, perdió dos y convirtió cuatro goles en las cinco ocasiones que lo enfrentó. En el 2-0 del Metropolitano de 1980 clavó un doblete que lo hizo merecedor a la tapa de la revista El Gráfico, por entonces el mayor reconocimiento para un futbolista.

