“Me obligaron a hacer esto”. La frase fue enviada por WhatsApp a un familiar y ahora se convirtió en una de las principales piezas que analiza la Justicia para reconstruir las horas previas al triple crimen que conmocionó a Monte Grande. El autor del mensaje fue Damián Darío Santillán, de 50 años, señalado como responsable de matar a su pareja, a su hijo de 11 y a su propia madre antes de morir en Burzaco.
El mensaje habría sido enviado durante la mañana del martes 20 de octubre, poco antes de que se descubrieran los cuerpos. Según fuentes de la investigación, ese mismo día Santillán le habría anticipado a un familiar que estaba por concretar aquello con lo que había amenazado previamente. La comunicación ya fue incorporada al expediente.
Violento asalto en San Isidro al hermano de la ex jueza Julieta Makintach: se lo llevaron cautivo en su propio auto
Los investigadores establecieron además que Santillán mantenía desde hacía unos 20 años una relación con Laura Susana Prediger, de 43 años, con quien tenía un único hijo, Santino, de 11. De acuerdo con la reconstrucción inicial, aproximadamente dos semanas antes el hombre se habría enterado de una presunta relación de su pareja con otra persona y desde entonces ella habría comenzado a recibir amenazas. No constaban denuncias formales por esos episodios.
Esa circunstancia forma parte de la pesquisa, aunque no permite por sí sola establecer qué ocurrió ni constituye una explicación de los asesinatos. Santillán también fue hallado muerto: se arrojó debajo de un camión que circulaba en la avenida Monteverde.
Tres víctimas en dos casas del mismo terreno
El caso salió a la luz después de un llamado al 911 por una emergencia en una vivienda ubicada en Los Claveles al 700, en Monte Grande. Cuando llegaron los efectivos encontraron a Prediger sin vida en el sector del comedor.
En una habitación estaba muerto Santino. Allí los policías también secuestraron una escopeta de doble caño, que quedó en manos de Policía Científica para determinar mediante los peritajes si tuvo relación con los homicidios. Las primeras inspecciones habían detectado lesiones y rastros de sangre, pero las autopsias deberán precisar las causas de las muertes.

La escena continuaba en otra vivienda situada dentro del mismo terreno y con salida hacia la calle Alfonso Amat. En la cocina de esa propiedad fue encontrada Susana Castillo Toscanini, de 73 años, madre de Santillán y abuela del chico.
Santillán, en cambio, no estaba en ninguna de las dos casas. Mientras Policía Científica trabajaba en Monte Grande, los investigadores recibieron información sobre otro hecho ocurrido esa misma mañana a pocos kilómetros.
Cerca de las 7.30, un hombre había muerto después de arrojarse al paso de un camión Mercedes-Benz en la zona de avenida Monteverde y Vallejos, en Burzaco. Al identificarlo, la Policía confirmó que se trataba de Santillán.
Las amenazas previas y el mensaje que investiga la fiscal
La investigación quedó a cargo de la fiscal Ana Río, titular de la UFI N°1 descentralizada de Esteban Echeverría. Además de esperar los resultados de las autopsias y las pericias sobre el arma encontrada, la fiscalía intenta establecer con precisión en qué orden ocurrieron las tres muertes y qué sucedió durante las horas anteriores.
En esa reconstrucción aparece como elemento central el mensaje enviado por Santillán. No solamente por la frase utilizada, sino porque, según fuentes policiales, habría existido un contexto previo de amenazas contra Prediger durante aproximadamente 15 días.
Quién es el jubilado baleado por la espalda por motochorros que intentaron robarle en La Matanza
Hasta el momento no trascendió el contenido completo de las conversaciones ni si existieron otros mensajes que permitan establecer una eventual planificación.
Los teléfonos, testimonios familiares y resultados forenses serán claves para cerrar esa secuencia. Los cuerpos de las cuatro personas fueron trasladados a la Morgue Judicial de Lomas de Zamora para que se les realicen las autopsias. En las primeras inspecciones, los peritos detectaron una herida sangrante en el cuerpo de Prediger y una lesión similar en la cabeza de su hijo.

