El Conurbano bonaerense está lleno de construcciones que, por su historia, dimensiones o particular arquitectura, terminaron convirtiéndose en verdaderos puntos de referencia para los vecinos. Algunas fueron pensadas como obras de arte, otras tuvieron funciones completamente diferentes y también están aquellas cuyo origen todavía conserva cierto misterio.
Hace un tiempo, la cuenta The Walking Conurban impulsó una votación entre sus seguidores para elegir las denominadas “ocho maravillas del Conurbano”. La iniciativa comenzó con 32 lugares, luego quedaron 16 finalistas y finalmente se conformó una lista con ocho sitios distribuidos en diferentes puntos del Gran Buenos Aires.
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La selección tuvo un carácter lúdico y buscó poner en primer plano lugares que forman parte de la identidad conurbana. La mayoría de los elegidos están ubicados en la zona Sur, aunque el sitio que consiguió la mayor cantidad de votos pertenece al Noroeste del Gran Buenos Aires.
De Florencio Varela a Avellaneda: cuatro construcciones sorprendentes
Una de las más curiosas es El Tanque de Troya, en Florencio Varela. Está en el barrio San Jorge y se trata de un tanque de agua transformado en una enorme figura de caballo, con cabeza, patas y cola. Su ubicación exacta no fue difundida y obtuvo más de 21.000 votos.

Otra construcción destacada es El Castillo Olvidado o Castillo de la Sniafa, en Berazategui. Perteneció originalmente a la familia Ayerza y posteriormente pasó a manos de la textil italiana Sniafa. Tras la quiebra de la empresa, en 1980, quedó abandonado. Sus ruinas se encuentran dentro del Complejo Los Privilegiados.
En el oeste aparece La Pava de Goliat, en Villa Raffo, Tres de Febrero. Se trata de un enorme tanque de agua con forma de pava ubicado sobre una vivienda de la avenida Lope de Vega. Está instalado a unos 10 metros de altura, tiene capacidad para 3.000 litros y continúa cumpliendo su función original.
También integra la lista La Puerta de Pereyraburgo, en el límite de Berazategui, Florencio Varela y Villa Elisa. El particular arco funciona como uno de los accesos al Parque Provincial Pereyra Iraola, una reserva de unas 10.000 hectáreas que fue declarada Reserva de Biósfera por la UNESCO en 2008.
Las maravillas que consiguieron más votos
El cuarto lugar correspondió a El Elefante Blanco, en Avellaneda, nombre con el que se popularizó el inconcluso complejo de torres Estrella del Sur. Está sobre la avenida Hipólito Yrigoyen al 800 y el proyecto contemplaba 900 departamentos, 717 cocheras y 24 dúplex distribuidos en cuatro torres de 27 pisos. Hoy, esa construcción se encuentra demolida.

En el podio quedó El Tanque Absoluto, en Monte Grande, Esteban Echeverría. Ubicado en la Plaza de los Fundadores, cerca de la estación del Tren Roca, fue intervenido por el artista Leandro García Pimentel. Su diseño representa cuatro enormes titanes vinculados con los elementos y sosteniendo una Rosa de los Vientos.
Con alrededor de 27.000 votos apareció La Libertad Bailable, en Quilmes Oeste. Es una particular réplica de la Estatua de la Libertad ubicada en avenida La Plata y Benito Pérez Galdós. La estructura pertenecía al recordado boliche Daytona, que funcionó años atrás en ese lugar.
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Finalmente, el primer puesto quedó para La Feria Persa, en San Miguel. Ubicada sobre la avenida Balbín al 2100, se distingue por sus paredes coloridas, torres y cúpulas con apariencia de castillo. Antes de convertirse en paseo de compras funcionó allí la discoteca Sain Kaleh, conocida también como “el gran castillo”. Fue la más votada de las ocho maravillas.

