Un masivo apagón en el sistema de comunicaciones de la aviación estadounidense provocó este lunes una cadena de demoras y desvíos que afectó a más de 600 vuelos en la Costa Este de Estados Unidos, incluyendo los aeropuertos de Nueva York. El incidente se originó por el corte aparentemente accidental de un cable de fibra óptica que funcionaba como respaldo crítico del sistema, según confirmó la Administración Federal de Aviación (FAA).
El problema se concentró en los aeropuertos John F. Kennedy (JFK) y LaGuardia, en Nueva York; Filadelfia; Newark Liberty y Teterboro, en Nueva Jersey y Boston. La falla obligó a las autoridades a limitar operaciones, reprogramar vuelos y disponer desvíos a otras terminales aéreas, generando fuertes complicaciones para miles de pasajeros.
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Según una publicación en redes sociales, el secretario de Transporte, Sean Duffy, declaró que un equipo de Amtrak cortó accidentalmente una línea de fibra óptica de Verizon en Nueva Jersey, provocando el apagón. CBS News New York contactó a Amtrak, que afirmó que el incidente ocurrió en terrenos de NJ Transit.
El administrador de la FAA, Bryan Bedford, explicó que el circuito principal del centro de control de tráfico aéreo Tracon de Filadelfia dejó de funcionar y, casi en simultáneo, la línea de respaldo también quedó inutilizada por el corte en Nueva Jersey. Esta combinación de fallas dejó fuera de servicio un eslabón clave de la red de comunicaciones aeronáuticas.
Si bien el espacio aéreo sobre los aeropuertos JFK y LaGuardia fue reabierto tras la activación de protocolos de contingencia, las operaciones en Filadelfia y Newark continuaban fuertemente restringidas y sin una estimación clara para la normalización, según consignó la cadena ABC News.
La interrupción se produjo en un momento especialmente sensible, cuando unos 130 líderes mundiales y decenas de ministros llegaban a Nueva York para la sesión de alto nivel de la Asamblea General de la ONU. Entre los afectados estuvo el primer ministro Mark Carney, cuyo vuelo fue demorado, impidiéndole asistir a un evento programado, de acuerdo con CBC News.
El episodio reavivó el debate sobre el estado de la infraestructura de control aéreo en Estados Unidos. El secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtió que el incidente vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de un sistema que arrastra décadas de subinversión. “Este incidente subraya la necesidad de financiación adicional para modernizar las infraestructuras obsoletas y evitar interrupciones como esta en el futuro”, escribió Duffy en redes sociales, citado por NBC News.

