La carrera de la científica argentina Priscila Vensaus sumó un reconocimiento internacional de enorme relevancia. La prestigiosa revista científica Nature la incluyó entre las “tres estrellas emergentes de la nanociencia y la nanotecnología”, por el potencial de sus investigaciones para contribuir al desarrollo de nuevas tecnologías.
Buena parte de su historia académica está vinculada con el partido de San Martín. Vensaus se doctoró en 2024 en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), donde desarrolló su tesis en el Grupo de Nanoarquitecturas del Instituto de Nanosistemas (INS), perteneciente a la Escuela de Bio y Nanotecnologías.
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Según lo informó la propia UNSAM, el reconocimiento internacional llegó a través de un artículo publicado por Nature dentro de su especial Nature Index 2026 sobre nanociencia y nanotecnología. Allí, la publicación presentó a tres investigadores jóvenes que trabajan en distintos lugares del mundo y cuyos proyectos buscan superar obstáculos para llevar los nanomateriales a aplicaciones concretas.
En el caso de la argentina, el foco está puesto en uno de los grandes desafíos científicos de las próximas décadas: conseguir fuentes de energía renovable que sean abundantes, eficientes y económicamente accesibles. Actualmente desarrolla su trabajo en la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), en Suiza.
De estudiar en la UNSAM a investigar nanopartículas de oro en Suiza
Vensaus integra el Laboratorio de Nanociencia para Tecnologías Energéticas de la EPFL. Allí investiga, entre otras cuestiones, las propiedades que adquieren determinados materiales cuando son llevados a dimensiones extremadamente pequeñas y cómo pueden aprovecharse para mejorar procesos vinculados con la energía.

Uno de los materiales con los que trabaja es el oro, pero a una escala diminuta. Las nanopartículas de este metal presentan propiedades particulares que podrían utilizarse para desarrollar tecnologías más eficientes. En diálogo con Nature, la científica explicó que estas partículas podrían contribuir a llevar la conversión de energía solar a un nuevo nivel.
Su investigación actual tiene raíces directas en la Argentina. Durante su doctorado trabajó bajo la dirección de Galo Soler Illia y la codirección de Magalí Lingenfelder, directora del Max Planck-EPFL Laboratory for Molecular Nanoscience de Suiza.
Su tesis se tituló “Materiales nanoestructurados para la reacción de evolución de oxígeno: usando luz y spin para mejorar la catálisis”. El trabajo apunta a procesos relevantes para la conversión de energía limpia y tecnologías como la electrólisis del agua y la producción de hidrógeno verde.
La tesis que también recibió el máximo reconocimiento
Vensaus obtuvo en la UNSAM el título de doctora en Ciencia y Tecnología, mención Química, con la distinción Summa Cum Laude, el máximo reconocimiento académico. Su tesis recibió además el premio Profesor Hans Schumacher a la mejor tesis doctoral en Fisicoquímica 2023-2024 de la Argentina.

Antes del reconocimiento de Nature, su trayectoria ya incluía otras distinciones. Recibió una beca Estímulo UBACyT y una del Centro Universitario de Baviera para América Latina, que le permitió realizar una estancia de investigación en la Friedrich-Alexander-Universität Erlangen-Nürnberg, en Alemania. Parte de sus investigaciones derivaron además en publicaciones científicas internacionales.
Al recibir el Premio Schumacher, Vensaus había destacado especialmente la formación obtenida en universidades públicas argentinas y el nivel de la investigación realizada en el país. También señaló que uno de los principales contrastes con los grandes centros científicos internacionales aparece en los recursos y el financiamiento disponibles.
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Ahora, la publicación de Nature coloca su nombre entre una nueva generación de investigadores que intenta trasladar los avances de la nanotecnología hacia soluciones concretas. Un recorrido que comenzó en laboratorios argentinos y que hoy continúa en Suiza, con la búsqueda de nuevas herramientas para producir energía limpia de manera más eficiente.

