Una iniciativa pensada para que los más chicos disfrutaran de un viaje diferente en el tren Mitre terminó envuelta en una inesperada polémica. La actividad, bautizada como “Tren de la Alegría”, iba a realizarse durante las vacaciones de invierno en el recorrido entre Tigre y Retiro, pero fue cancelada minutos antes de comenzar.
La suspensión generó malestar entre las decenas de familias que ya se encontraban en la estación de Tigre listas para participar de la propuesta. Además, la decisión derivó en la cancelación de una formación y provocó demoras en el servicio del ramal.
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Mientras la empresa organizadora aseguró que había realizado gestiones previas para poder desarrollar el evento, Trenes Argentinos afirmó que nunca existió una autorización oficial y que la actividad representaba un riesgo para los menores.
Cómo era la propuesta del «Tren de la Alegría»
La iniciativa fue impulsada por una empresa privada llamada HULA, que promocionó el evento a través de redes sociales y medios locales. La idea consistía en que los chicos viajaran en el primer vagón de una formación especialmente ambientada con animación y actividades recreativas durante el trayecto entre Tigre y Retiro.

Según explicó la organizadora, Florencia Richard, el viaje tenía como destino el Museo Nacional Ferroviario, ubicado a pocos metros de la estación Retiro. El objetivo era ofrecer una experiencia distinta para las familias durante las vacaciones de invierno, sin cobrar un pasaje adicional al habitual.
Tal como consigna Clarín, Richard sostuvo que el proyecto no perseguía un fin comercial y que únicamente buscaba transformar un viaje cotidiano en una actividad recreativa para los chicos. Incluso aseguró que había mantenido conversaciones con personal ferroviario y que le habían solicitado información sobre las animadoras que participarían del recorrido.
Sin embargo, cuando todo estaba listo para la salida, personas que se identificaron como integrantes de un gremio le comunicaron que la actividad no podía realizarse porque no contaba con las autorizaciones correspondientes. Finalmente, la organizadora debió retirarse de la estación y el evento quedó suspendido.
Por qué Trenes Argentinos decidió cancelar la actividad
Desde Trenes Argentinos, según publicó Clarín, negaron haber autorizado el denominado «Tren de la Alegría» y remarcaron que nunca existió una coordinación formal con la empresa organizadora para desarrollar una actividad de esas características dentro de una formación en servicio.

La empresa explicó además que el Museo Nacional Ferroviario no depende de Trenes Argentinos sino de Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado (FASE), por lo que cualquier eventual contacto con esa institución no implicaba la habilitación para utilizar un tren de la línea Mitre.
El principal argumento de la compañía estuvo vinculado a la seguridad. Según indicaron, la falta de planificación conjunta impedía garantizar condiciones adecuadas durante el ascenso, el descenso y el viaje de los menores. Por ese motivo se resolvió cancelar la formación involucrada, lo que también ocasionó demoras para el resto de los pasajeros.
La organizadora rechazó esa explicación y cuestionó que el riesgo señalado fuera diferente al que existe diariamente en los servicios ferroviarios. Señaló que la mayoría de los chicos iba a viajar sentada y recordó que miles de menores utilizan el tren todos los días para ir a la escuela o trasladarse con sus familias, incluso en horarios de alta demanda.
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El episodio abrió un debate entre usuarios y vecinos sobre los controles necesarios para organizar actividades recreativas dentro del sistema ferroviario y sobre la necesidad de establecer mecanismos claros de autorización para evitar que propuestas de este tipo terminen afectando tanto a las familias como al funcionamiento habitual del servicio.

