El mejor alfajor industrial de la Argentina se produce en Villa Lynch. Arroyito, una empresa familiar con planta en esta localidad del partido de San Martín, se consagró Campeón Argentino del Alfajor 2026, tras imponerse en un certamen que reunió a más de 80 productores de distintos puntos del país.
La competencia se realizó el sábado 8 y domingo 9 de agosto en el Estadio Multideportivo del Club Ferro Carril Oeste, en Caballito. Durante las dos jornadas, los alfajores fueron sometidos a catas a ciegas ante un jurado especializado, que evaluó las distintas propuestas antes de definir a los ganadores.
La Fiesta del Salame Quintero en Mercedes, confirmada: cuándo será la edición 2026 con gastronomía y shows en vivo
Este año, el campeonato volvió a dividir la competencia entre productores industriales y artesanales, teniendo en cuenta las diferencias en los procesos y escalas de elaboración. Arroyito se quedó con el máximo premio entre los industriales, mientras que Barrigón fue subcampeón. En la categoría artesanal, el título quedó para Sr. Alfajor y el segundo lugar fue para Mencantó.
De un emprendimiento familiar a producir alfajores en Villa Lynch
La historia detrás del premio tiene origen en un emprendimiento familiar que fue creciendo hasta transformarse en una pyme con planta propia en Villa Lynch. Desde allí, Arroyito amplió progresivamente su volumen de producción y comenzó a llegar a kioscos y otros puntos de venta de distintas regiones del país.
Uno de los elementos centrales de la propuesta es el dulce de leche. La marca construyó buena parte de su catálogo alrededor de ese ingrediente y, al mismo tiempo, incorporó sabores menos tradicionales para competir en un mercado en el que cada vez aparecen más fabricantes y variedades.

El crecimiento también estuvo acompañado por una diversificación de su oferta. Actualmente produce alfajores clásicos negros y blancos, además de versiones de avellana, frambuesa con chocolate oscuro, pistacho blanco y Pistacho Crunch, una alternativa que incorpora una textura crocante.
A eso se sumó la línea denominada “Explosivos”, con alfajores que esconden una golosina en su interior y que ayudaron a la marca a ganar visibilidad en las redes sociales. Entre ellos aparecen Bomba, Dinamita y Molotov, tres productos que llevan la idea del alfajor tradicional hacia formatos más cargados y llamativos.
El reconocimiento obtenido en Ferro fue celebrado por la empresa. “Felices de levantar la copa en esta oportunidad y compartirla con todos ustedes que son parte y hacen que Arroyito día a día siga creciendo un poco más”, expresaron desde la firma después de recibir el premio.
Las tres medallas de Arroyito en el Campeonato Argentino del Alfajor
El título de Campeón Argentino 2026 no fue el único reconocimiento que viajó hacia Villa Lynch. La empresa consiguió además tres medallas en categorías específicas, confirmando una actuación destacada a lo largo del certamen.

El alfajor clásico blanco obtuvo la Medalla de Oro en su categoría. Se trata de una de las variedades tradicionales de la fábrica, elaborada con relleno de dulce de leche y cobertura blanca. El resultado lo ubicó en lo más alto entre los productos industriales que compitieron bajo esa especialidad.
Por su parte, el clásico negro recibió una Medalla de Bronce. La misma distinción consiguió Arroyito en Éxtasis de Dulce de Leche, una categoría especialmente vinculada con uno de los ingredientes que la empresa convirtió en protagonista de su identidad.
El triunfo adquiere además una dimensión especial por el crecimiento que experimentó el mercado argentino del alfajor. La multiplicación de emprendimientos y fábricas llevó a que el campeonato reuniera propuestas provenientes de diferentes provincias y estableciera coronas independientes para productores industriales y artesanales.
La última vez que un papa visitó la Argentina: la histórica misa de Juan Pablo II ante 300.000 trabajadores en La Matanza
En ese escenario, una fábrica familiar instalada en Villa Lynch terminó levantando la copa principal de la categoría industrial. Un salto que llevó a Arroyito desde una receta nacida como emprendimiento familiar hasta el primer puesto de una competencia nacional.

