Tras el receso invernal, los comedores integrales de Presidencia Roque Sáenz Peña retomaron sus actividades con el objetivo de brindar una atención integral a los niños que asisten a estos espacios. Además de la entrega de raciones de comida, desde la próxima semana volverán las clases de apoyo escolar, los talleres culturales y las actividades recreativas.
Así lo confirmó la coordinadora pedagógica de los comedores integrales, Crucita Pereira, quien explicó que desde este lunes comenzó la distribución de las raciones alimentarias y que, a partir de la próxima semana, se reanudarán todas las propuestas educativas y recreativas.
«La evaluación que hacemos del apoyo escolar es muy positiva. Son los mismos padres quienes nos cuentan que muchos chicos pudieron resolver dificultades pedagógicas gracias al acompañamiento de las docentes que trabajan en los comedores», señaló.
Más que un plato de comida
Pereira destacó que el trabajo en los comedores busca ir mucho más allá de la asistencia alimentaria.
«Tratamos de que sea un programa integral. Además del apoyo escolar, trabajamos en la formación de valores, los hábitos de higiene y distintas actividades que favorecen el desarrollo de los niños», expresó.
En ese marco, mencionó que los chicos participan de propuestas de lectura en conjunto con el área de Cultura del municipio, clases de coro, teatro y otras iniciativas que se incorporan a lo largo del año. También resaltó el trabajo articulado con estudiantes de Medicina de la UNCAUS y del Instituto Mantovani, quienes realizaron actividades y prácticas con los niños.
Hábitos que perduran
Uno de los aspectos que la coordinadora consideró fundamentales es la incorporación de hábitos saludables desde la infancia.
«Los chicos ya saben que antes de cualquier actividad deben higienizarse las manos. Son pequeñas acciones que se transforman en rutinas y les sirven para toda la vida. Durante la pandemia eso fue muy importante porque ya tenían incorporados esos hábitos», explicó.
Asistencia para cerca de 200 niños
Actualmente, los comedores integrales asisten a alrededor de 198 niños, aunque desde la cocina central también se preparan raciones destinadas a adultos mayores y personas enfermas o en situación de vulnerabilidad que residen en los distintos barrios de la ciudad.
La cocina central, desde donde se elaboran y distribuyen los alimentos, permitió optimizar recursos y mejorar la calidad nutricional de los menús.
Alimentación saludable
Pereira explicó que uno de los desafíos fue incorporar alimentos saludables a la dieta de los niños.
«Costó que aceptaran algunas verduras, como la zanahoria, y también la fruta como postre. Hoy contamos con un menú especialmente diseñado para aportar los nutrientes que necesitan en esta etapa de crecimiento», indicó.
Finalmente, remarcó que el objetivo del programa es acompañar el desarrollo integral de los niños, combinando alimentación, educación, cultura y hábitos saludables en un mismo espacio.

