La Asociación Bancaria realizará este miércoles un paro de actividades durante las tres últimas horas de atención en el Banco Central y el Banco Hipotecario, en rechazo al cierre de sucursales y a los despidos que afectan al sector. La medida se enmarca en un contexto de creciente digitalización y reducción de la presencia física de las entidades financieras, mientras el sistema bancario argentino atraviesa una profunda transformación que impacta tanto en la atención al público como en el empleo. En ese marco, el gremio local llevará adelante una protesta en la puerta de la sede del Banco Hipotecario, de calle Santa Fe 1157, a partir de las 10.
Por su parte, el gremio que conduce Sergio Palazzo convocó a la medida de fuerza en rechazo a lo que calificó como “decisiones arbitrarias e inaceptables” por parte de ambas entidades y denunció que el conflicto se profundiza a raíz del cierre de oficinas, la reducción de personal y la falta de instancias de diálogo para revertir la situación.
Por un lado, en el Banco Central el sindicato rechaza el cierre de 12 tesorerías regionales de un total de 21, lo que podría implicar la pérdida de al menos 32 puestos de trabajo. Además, sostienen que esta decisión representa un “vaciamiento de funciones esenciales” que impacta directamente en las economías regionales.
Asimismo, La Bancaria recordó que ya había realizado un paro de 24 horas en abril en las tesorerías del organismo, aunque denunció que las autoridades mantuvieron una postura intransigente y sin voluntad de negociación.
Por otro lado, en el Banco Hipotecario el gremio denunció despidos considerados injustificados y un proceso de cierre sistemático de sucursales en todo el país.
En ese marco, rechazaron cualquier política de achicamiento que implique la pérdida de puestos de trabajo y advirtieron que el conflicto podría intensificarse si no hay respuestas concretas.
Te puede interesar:
Palazzo: «Si la situación económica no mejora, el conflicto derivará en un paro general»
El sistema financiero argentino atraviesa una fuerte reconfiguración estructural. De hecho, más de 500 sucursales cerraron en los últimos años y alrededor de 5.000 trabajadores dejaron el sector desde 2023, según estimaciones sindicales.
Este proceso responde a una combinación de factores, entre ellos la reducción de costos, las fusiones bancarias y el avance acelerado de la banca digital.
Además, desde la pandemia, los hábitos de los clientes cambiaron de manera significativa; millones de operaciones migraron al celular, tres de cada diez usuarios ya no concurren a una sucursal y varias entidades registraron caídas de hasta el 30% en la atención presencial. En consecuencia, el mantenimiento de oficinas físicas se volvió cada vez más costoso para los bancos.
En ese contexto, entidades como Banco Galicia, Banco Macro y Santander Argentina avanzaron con cierres y reestructuraciones de sucursales, impulsadas por la migración hacia canales digitales. En muchos casos, el 90% de las operaciones ya se realiza de forma virtual.
Por otra parte, el sindicato La Bancaria advirtió que el impacto laboral es significativo, ya que la mayoría de las desvinculaciones se produjo mediante retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas, fusiones de estructuras y cierre de oficinas duplicadas.
Te puede interesar:
El miércoles habrá paro de bancarios en Rosario: adhieren los trabajadores del Banco Central e Hipotecario
Además, el conflicto se intensificó especialmente tras la decisión del Banco Central y el Banco Hipotecario de reducir su estructura operativa.
En este contexto, el cierre de sucursales en ciudades del interior del país genera una preocupación adicional, ya que en muchos casos no existen oficinas cercanas para reubicar a los trabajadores ni garantizar la atención presencial de los usuarios.
Mientras tanto, el gremio mantiene el estado de alerta y no descarta profundizar las medidas de fuerza si no obtiene respuestas concretas.

