¿Qué puede hacer una familia con los ingresos que reúne en un mes? Cada vez menos; respuesta a pura percepción que también se sostiene con los datos que surgen de la Encuesta Permanente de Hogares.
Luego del pago de los servicios públicos –cada vez con un mayor peso dentro de los ingresos totales-, el transporte, la educación y la vivienda, a las familias les queda apenas el 36% de lo que obtienen en el mes para comer, vestirse o «darse un gustito». En 2015, el mismo cálculo arrojaba un ingreso de libre disponibilidad del 53%.
De acuerdo a un informe elaborado por el Grupo Atenas, la pauperización de los ingresos se dio en tres pasos. La primera profundización fue a partir de la crisis financiera de la gestión Cambiemos (Mauricio Macri); durante el Frente de Todos se salió empardado entre su inicio y final sin ninguna recuperación de lo perdido en la gestión anterior; mientras que el tercer movimiento hacia la baja fue durante los primeros dos años de la administración Milei.
¿Qué se puede comprar con los ingresos familiares que quedan una vez cancelados los gastos rígidos? Ya no queda margen para «darse esos gustitos». El 90% de los hogares posee ingresos disponibles inferiores a $59.259 diarios, señaló el Grupo Atenas. Los únicos que quedan con capacidad de consumir son quienes se paran en la punta de la pirámide social, o sea los ricos de siempre.
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VIVIR CUESTA CADA VEZ MÁS VIDA
Los gastos fijos de una familia están compuestos por vivienda, servicios, transporte, educación y salud; estos costos de la vida diaria absorben una porción cada vez mayor de los salarios.
Del ingreso disponible que había en octubre de 2015, sobre el cierre del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, 17 puntos se perdieron entre Macri y Milei (durante el FdT hubo un empate técnico).
«En diez años, el margen libre de los hogares casi se redujo a la mitad en términos proporcionales. Para octubre de 2015, el salario que quedaba disponible para compras que no fueran el pago de servicios rondaba el 53%; la caída se aceleró con la crisis cambiaria y el ciclo inflacionario de 2018–2019. Para febrero de este año, solo el 30% del salario quedaba como de libre disponibilidad para las familias», puede leerse en el informe del Grupo Atenas.
El ciclo de caída del poder adquisitivo coincidió con el inicio del proceso de endeudamiento con el FMI, organismo que posee como objetivo la redistribución de las rentabilidades del sector privado para el repago de deuda –una distribución intra sectores del poder económico– y ser los garantes eternos de las reformas estructurales reclamadas por esos mismos grupos de poder.
La deuda está en todo. Las familias, cada vez más apremiadas porque sus ingresos no les alcanzan para sobrellevar eso que se entiende por una vida digna, deben recaer en financiamiento espurios.
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De acuerdo a la escala tomada por el Grupo Atenas (según los deciles de ingresos de la Encuesta Permanente de Hogares para el cuarto trimestre de 2025 y la encuesta de gastos 2017-2018), el ingreso medio de la población (quinto quintil) sería de $1.224.733 por un hogar compuesto por tres personas.
Luego del pago de servicios públicos, transporte, educación y el alquiler, al grupo familiar le quedarían apenas $26.758 de ingresos de libre disponibilidad por día. Esto equivale a $8.600 por día por cada integrante de una familia de tres personas.
¿Qué se puede comprar con los $26.000 diarios para toda una familia? El Grupo Atenas sacó el cálculo en base a los precios vigentes a diciembre del año pasado. «Una vez pagados los servicios, el transporte, la salud y la educación, los ingresos medianos disponibles alcanzarían para cubrir, apenas, una compra mínima de referencia de un 1 kilo de asado ($15.094), 1 kilo de pan (4$.024), una gaseosa de un litro y medio ($3.229 pesos) y un kilo de manzanas ($4.009 )».
LA MARCA ES LA DESIGUALDAD
La medición de la pobreza por ingresos, con la utilización de una canasta de gastos desactualizada, quedó totalmente desvirtuada. La marca es la desigualdad de época: el 10% más rico dispone de casi 13 veces más que el 10% más pobre.
Aquellos que se ubican en la base de la pirámide con los peores ingresos ($356.000), apenas le quedan $7.900 por día para hacer algo más que sobrevivir. En cambio, los que están en la punta de la pirámide, con un ingreso estimado en $5,3 millones según la última EPH, el «gasto libre» que les queda ronda los $102.000 diarios (ni una compra mediana en un supermercado).
Existe una crisis de ingresos que afecta a casi toda la población que vive de su trabajo, en un mundo cada vez más pauperizado y cruel. Según los cálculos realizados por el Grupo Atenas, que concluyó que «el 20% de hogares argentinos pobres, cerca de 4,4 millones de personas, cuenta con un ingreso disponible diario inferior al precio de 1 kilo de asado».

