Una investigación originada en Santiago del Estero derivó este fin de semana en un escenario escalofriante dentro de la Clínica Santa María, situada en la calle Enrique Marengo 3908, en la localidad de Villa Ballester, en el partido de San Martín, en el norte del Conurbano.
Durante un procedimiento encabezado por la Dirección de Investigaciones de Trata de Personas de la Policía Bonaerense, los efectivos se toparon cara a cara con el horror: hallaron ocho fetos humanos descartados en bolsas de residuos en un depósito al fondo del establecimiento. Según confirmaron fuentes policiales a TN, dos de los cuerpos presentaban signos de desmembramiento, lo que agrava la sospecha sobre las actividades que se desarrollaban en el lugar.
La trama que condujo al hallazgo comenzó con el caso de una nena de 12 años que cursaba un embarazo de ocho meses producto de un abuso sexual. La menor habría sido trasladada desde el norte del país hacia Buenos Aires por una ONG e internada en dicha clínica junto a su madre, una mujer en situación de extrema vulnerabilidad que no posee alfabetización.

Los investigadores iban tras el rastro de una niña de 12 años oriunda de Monte Quemado, provincia de Santiago del Estero, acompañada de su madre, una pensionada de 48 años. Según fuentes del caso, la ONG habría pagado el pasaje de la niña y su madre, así como su alojamiento.
De acuerdo a lo publicado por Infobae, la ONG se dedica a la salud reproductiva, según su propio sitio web, y ofrece interrupciones del embarazo con medicamentos como misoprostol, así como aspiraciones manuales endouterinas, en base a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Villa Ballester: el engaño del director de la clínica
El viernes 24 de abril, la Superintendencia de Delitos Complejos intervino mediante un exhorto interprovincial para localizar a la niña. Al arribar al centro de salud de Ballester, los investigadores se toparon con la primera irregularidad: el director negó que estuvieran internadas allí. No obstante, tras una inspección forzada, se confirmó que ambas estaban en el edificio.
Un testimonio fue clave para cambiar el rumbo de la causa: la madre de la niña manifestó ante las autoridades que «desconocía el paradero y el estado de vida del bebé», lo que disparó de inmediato la hipótesis de una red de trata de personas o robo de recién nacidos. Ante esta situación, el Juzgado Federal de Tres de Febrero emitió una orden de allanamiento urgente.
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Para cuando la policía obtuvo el permiso legal de ingreso total, la menor y su madre ya habían recibido el alta a las 15 retirándose del lugar. Sin embargo, la requisa del inmueble arrojó el resultado más oscuro de la jornada. En un depósito de desperdicios ubicado en la parte posterior de la clínica, los oficiales encontraron las bolsas de basura con los restos biológicos.
Además de los ocho fetos, se procedió al secuestro de documentación y registros de ingresos que resultarán vitales para determinar si estas prácticas eran moneda corriente en la institución. Al momento, la UFI N° 07 de San Martín analiza las responsabilidades penales sobre los restos hallados, mientras la Justicia Federal evalúa la situación procesal de los directivos.

El director del centro asistencial no fue detenido, aunque todo el personal presente durante el operativo fue debidamente identificado. Las autoridades locales también investigan un dato administrativo no menor: se desconoce si el establecimiento contaba con habilitación vigente para funcionar.
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La comunidad de Villa Ballester y el partido de San Martín permanecen en estado de shock ante la posibilidad de que, a metros de sus casas, funcionara un centro de salud involucrado en delitos de lesa humanidad o redes de trata. El foco ahora está puesto en las pericias sobre los restos biológicos y en el seguimiento de la niña y su madre, quienes se encuentran bajo resguardo tras el alta médica.

