El portaviones USS George H.W. Bush de Estados Unidos fue avistado navegando frente a la costa de Namibia, en una trayectoria que sugiere que rodeará África para dirigirse hacia Oriente Medio. Allí, podría sumarse a la flota naval desplegada por Washington en el marco de la escalada de tensiones con Irán.
En este contexto, el buque de propulsión nuclear perteneciente a la clase Nimitz habría emprendido una ruta estratégica bordeando el continente africano, con la intención de evitar zonas conflictivas como el Mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb. De esta manera, buscaría ingresar al océano Índico para continuar su trayecto hacia la región de Oriente Medio.
Asimismo, se prevé que el portaviones se una al USS Abraham Lincoln, que opera en la zona desde febrero como parte de la operación militar denominada Operación Furia Épica. Con este despliegue naval estadounidense podría fortalecerse en un escenario internacional cada vez más tenso.
Por otra parte, según reportes del Pentágono, el George H.W. Bush había partido a fines de marzo desde la base naval de Norfolk Naval Base sin que se informaran oficialmente ni su destino ni los motivos de la misión.
En paralelo, también se evalúa la posible incorporación de otro portaviones, el USS Gerald R. Ford, considerado el más moderno de la flota estadounidense, que recientemente zarpó desde Croacia y ya participó en operaciones en la región semanas atrás.
En ese sentido, el movimiento de estas unidades navales coincide con un momento de alta tensión diplomática. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán no lograron avances durante el último fin de semana, aunque el presidente Donald Trump aseguró que el diálogo se retomará en los próximos días.

