Desde su estreno el año pasado y luego de una gran recepción por parte del público, la obra teatral «Semillas», llegará al Teatro del Rayo (Salta 2991), con función el sábado 28 de Marzo a las 21 en el emblemático espacio cultural de pichincha, en lo que es una producción general del Sindicato de Empleados de Comercio.
“Para nosotros es una alegría poder empezar a mover la obra, y es la primera vez que vamos a salir del teatro de Empleados de Comercio, después de hacer varias funciones allí, adonde surgió todo esto. Ahora estamos apuntando todas las fichas a la función del Teatro del Rayo, cuya gente recibió muy bien la propuesta y estuvieron muy atentos siempre con nosotros, a las necesidades también”, dijo Cristian “Gato” Molina, en diálogo con Conclusión, el actor quien en la obra dirigida por Julio Gandini, encarna a 14 personajes.
Con respecto a como será el próximo show, explicó: “Cada sala tiene sus consignas, sus reglas y demás, y nosotros iremos con la idea de adaptarnos también a distintos espacios. Si bien estamos acostumbrados en la sala de Empleados de Comercio con butacas, que están con un escenario, allí en el Teatro del Rayo, vamos a estar a la inversa. No hay escenario y estaremos a nivel del piso y hay gradas, así que también va a ser otro desafío para nosotros, estar en esa postura”.
En Semillas, un actor con su guitarra y su banquito reflexiona sobre el tiempo, las ideologías, los miedos y el amor e invita a disfrutar de las historias, recordar las propias y sembrarlas para que germinen otras.
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Al ser consultado acerca de que significa el haber obtenido el premio al mejor unipersonal por ‘Semillas’ y también haber logrado la distinción de ‘trayectoria en teatro’, el artista expresó que “siempre es como un mimo al alma, pero bien es un reconocimiento y está bueno saber eso, de decir, ‘estamos por un buen camino’ también. Yo hace mucho que no estaba actuando, si bien este año hace 25 años que me dedico a la docencia teatral también. La mitad de mi vida, porque yo comencé pasado los 20 años y desde que comencé con la docencia, no pare más, porque es algo que me motiva, me gusta, y la dirección también”.
En relación a la génesis de la obra, el intérprete contó que “nace como un homenaje a lo que fue mi familia, homenajear a mi abuelo, a mis padres, que si bien mi abuelo no era una persona con estudios, pero a él le gustaba mucho contar historias, y eso me quedó a mí. Esas cosas que nos marcan en la vida. Y era un contador de historias que se le ocurrían, que las inventaba y que le habían contado, todas obviamente relacionadas con su vivencia, con anécdotas de campo. Mi abuelo era un hombre que vivía en el campo, que siempre tenía esas anécdotas y nos cautivaba a nosotros, a los nietos, en cada reunión armábamos como una especie de ronda, él se sentaba en su banquito con su pucho y empezaba a narrar”.
“Y después mi viejo retoma todas esas cuestiones también de contar historias, cosas que se acordaba también de mi abuelo, como que hay algo en mi familia, que si bien no son artistas, pero siempre estaba ese espíritu de querer contar, de querer narrar. Mi mamá también me contaba historias. Y eso creo que también fue lo que a mí me movilizó también para estar hoy en día lo que hago. Elegir una carrera de teatro”, prosiguió con su relato.
“Como decía Facundo Cabral, que nadie puede dar consejos, pero sí esto de poder transmitir, o por lo menos que no se pierda, esto de narrar, de contar, de juntarse, no sólo en familia, sino con amigos, en grupo y poder encontrarse, tomarse un tiempo para escucharse”, concluyó con un profundo mensaje, el actor, docente y director teatral.

