Profesionales del servicio de maternidad del Hospital “4 de Junio” brindaron este martes una conferencia de prensa para explicar lo sucedido durante un parto que presentó complicaciones y que generó repercusión en redes sociales, además de manifestaciones y cuestionamientos hacia el equipo médico.
Según detallaron, la paciente ingresó el viernes a las 12:15 horas en avanzado trabajo de parto, con un embarazo de 41 semanas y antecedentes de partos anteriores, algunos con bebés de más de cuatro kilos. De acuerdo con la información brindada por las médicas, el nacimiento se produjo aproximadamente a las 13:00, es decir, apenas 40 minutos después del ingreso.
Desde el equipo de salud señalaron que durante toda la atención se aplicaron los protocolos médicos vigentes, los cuales —indicaron— están establecidos a nivel internacional y guían cada intervención según la urgencia y la condición clínica de la madre y del bebé.
Durante el parto se presentó una complicación obstétrica, situación que, explicaron, puede ocurrir incluso sin factores de riesgo previos y que requiere una resolución inmediata para preservar la vida tanto de la madre como del recién nacido. En este caso, los profesionales indicaron que se actuó de forma urgente mediante maniobras médicas específicas para resolver la situación.
Como consecuencia del procedimiento, el bebé sufrió una fractura de húmero, una lesión que —según aclararon— puede presentarse en partos complejos y que forma parte de las complicaciones descriptas en la literatura médica. Actualmente, el recién nacido se encuentra estable, sin asistencia respiratoria, alimentándose con leche materna y con el brazo inmovilizado. Los especialistas estiman que la recuperación ósea demandará entre 10 y 15 días para la formación del callo óseo y aproximadamente un mes para su resolución total.
Durante la conferencia, las autoridades del hospital expresaron empatía con la familia y remarcaron que el nacimiento debería ser un momento feliz, aunque reconocieron que las complicaciones generan angustia y preocupación. Asimismo, manifestaron su preocupación por la difusión de información incorrecta en redes sociales y denunciaron situaciones de amenazas y agresiones hacia integrantes del equipo médico.
Los profesionales insistieron en que las decisiones médicas no son arbitrarias, sino que se basan en evidencia científica y evaluaciones permanentes del riesgo-beneficio. También explicaron que, en casos de trabajo de parto avanzado, una cesárea de urgencia puede implicar mayores riesgos que continuar con un parto vaginal, motivo por el cual cada conducta se define siguiendo protocolos establecidos.
Desde la institución señalaron además que el hospital atiende diariamente a más de 400 personas y que las complicaciones obstétricas forman parte de los indicadores contemplados dentro de la práctica médica, encontrándose —según afirmaron— dentro de parámetros aceptables de atención.
Finalmente, el equipo de salud se mostró dispuesto a colaborar con cualquier investigación que corresponda y solicitó responsabilidad al momento de difundir información, al tiempo que reiteraron que las puertas de la dirección del hospital permanecen abiertas para dialogar con las familias ante cualquier inquietud.

