La Secretaría de Finanzas adjudicó $3,4 billones en una nueva colocación de deuda en pesos, un resultado que volvió a mostrar las dificultades del Gobierno para sostener el nivel de refinanciamiento. La operación alcanzó una renovación de sólo el 64%, y logró extender parte de los vencimientos del instrumento del 16 al 30 de enero, en un escenario marcado por la desconfianza del mercado.
Desde el área económica explicaron que en esta oportunidad se puso en marcha un nuevo mecanismo destinado a facilitar la reinversión de los inversores en instrumentos dólar-linked, una alternativa pensada para ofrecer cobertura frente a eventuales movimientos del tipo de cambio.
En concreto, la operación consistió en una conversión de la LELINK con vencimiento 16 de enero de 2026 (D16E6). La idea concreta es correr la fecha de expiración de la letra hasta finales de mes y, a la vez, reducir la incertidumbre de los inversores.
De acuerdo con el comunicado oficial, el esquema permitió eliminar el riesgo asociado a la fijación del tipo de cambio previo a las licitaciones regulares. Sin embargo, el resultado volvió a dejar expuesta la fragilidad de la estrategia financiera del Ejecutivo, que inició el año con dificultades para asegurar el rollover completo de su deuda.
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Más allá de los vencimientos de los Bonares y Globales del próximo viernes próximo por más de USD 4.200 millones, el ministro de Economía, Luis Caputo, deberá afrontar un desafío adicional relacionado con los compromisos de deuda en pesos. Durante los primeros meses de 2026, el Estado nacional tendrá que hacer frente a pagos en moneda local por más de $70 billones, mientras que los recursos disponibles del Tesoro Nacional en pesos presentan restricciones.
El principal interrogante es si el Ministerio de Economía logrará, a través del refinanciamiento, mantener la estabilidad de las tasas, un factor clave para la reactivación de la economía. Aunque en septiembre no se ingresó en recesión técnica, en octubre el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una baja del 0,4%, y los primeros datos de noviembre no muestran señales de recuperación.

