En la mañana de este miércoles, personal de la División Fluvial, dependiente del Departamento de Seguridad Rural Metropolitana de la Dirección General de Seguridad Rural y Ambiental, realizó un operativo de control y patrullaje en la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay.
El procedimiento, llevado adelante a bordo de la embarcación LP-11, tuvo como objetivo la prevención de ilícitos y contravenciones, así como reforzar la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y la trata de personas.
Estas acciones se enmarcan en las tareas de vigilancia permanente que la Policía del Chaco realiza en zonas ribereñas y de frontera fluvial, buscando garantizar la seguridad y el control territorial en puntos estratégicos de la provincia.
El operativo estuvo bajo la supervisión del Comisario Principal Carlos Rubén Bogado, jefe de la División Patrulla Fluvial, quien señaló que las recorridas continuarán durante los próximos días, intensificando la presencia policial en el área.

