Tres días a la semana, lunes, martes y viernes, un grupo de amigos de barrio Casiano Casas cocinan unas 120 porciones para personas en situación de calle. A veces son más y llegan a 150, pero siempre la idea es dar una mano. Son Ezequiel, Alan y Ariel los que se animaron a hablar. Se ponen nerviosos ante el micrófono, pero cuando empiezan a contar qué los motivó a comenzar con esta actividad, enseguida se desenvuelven.
Hace un mes que empezaron a salir a la calle a repartir viandas a personas que no tienen nada y que se encuentran en situación de calle. Es importante resaltar que no solo ofrecen un plato de comida a estas personas en extrema vulnerabilidad, sino también compañía, un gesto que las hace visibles en una sociedad que muchas veces las ignora.
Ezequiel le cuenta a Conclusión cómo nació la iniciativa de salir a dar una mano a aquellas personas que no tienen un plato de comida. “Venía de entrenar una noche muy fría y vi a una familia que estaba pidiendo en una casa y me llamó mucho la atención porque eran dos nenas, chiquitas podrían haber sido mis hijas, estaban con la madre, y lo que más me llamó la atención fue que no estaban pidiendo plata, cosa que la mayoría de la gente pide, solo estaban pidiendo abrigo y algo para comer. Y es como que me pegó tanto eso que me pregunté qué puedo hacer. Lo hablé con un grupo de amigos y decidimos comenzar a realizarlo”.
Para poder empezar necesitaban insumos y la comida, así que decidieron realizar un pedido a través de las redes sociales, lo que generó que muchos rosarinos se sumen a esta iniciativa.
“Hice un video, lo subí a las redes sociales para pedir lo que serían donaciones, lo que es arroz, fideos, puré de tomate, todo lo que sea necesario para poder arrancar con las viandas. Y mucha gente, gracias a Dios, que me sigue en las redes se recopó y me empezó a hablar. Y a partir de ahí comenzamos”, comenta el joven.
A un mes de empezar con la iniciativa, el grupo -que conforman unas diez personas-, ya recorre varias zonas: Casiano Casas, avenida Alberdi, La Florida y Nuevo Alberdi, entre otros. “Tratamos de salir siempre a la misma hora, para que la gente sepa y nos espere. A veces salimos en moto, un par de veces nos prestaron un auto y si no en bicicleta”, nos cuenta Alan.
“Lo importante -aclara Ariel- es que lo hacemos todo a pulmón, no recibimos dinero de nadie, aquel que quiera ayudar lo puede hacer con comida o con insumos (cucharas y bandejas de plástico), no queremos dinero en efectivo”.
En momentos en que la solidaridad no está valorada, este grupo de jóvenes trata de darle una mano al prójimo a cambio de una sonrisa.
Aquellos que quieran ayudarlos lo pueden hacer a través del Instagram ezequiel_tomass o al Whatsapp 3415 91-7422.

