Antes de hablarles a juveniles sobre frustraciones, ansiedad, identidad o las dificultades de llegar al fútbol profesional, Facundo Trigueros atravesó casi todas esas situaciones en primera persona. El ex delantero nacido en Villa Maipú, partido de San Martín, pasó por las inferiores de Boca, quedó libre, estuvo cuatro años alejado de las canchas y trabajó como remisero, mozo y ayudante de cocina. Recién a los 25 años consiguió debutar profesionalmente.
Hoy aquella historia se convirtió en su principal herramienta de trabajo. Retirado del fútbol y después de formarse también como entrenador, preparador físico y personal trainer, Trigueros se dedica a asesorar futbolistas, especialmente juveniles, con una mirada enfocada en la preparación mental y emocional. Según contó, actualmente trabaja con jugadores en siete países y además prepara una guía destinada a padres de chicos que buscan desarrollarse dentro del deporte.
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“Trabajo en la formación mental y emocional”, le explicó a Infobae. Su idea es que, antes de obsesionarse con alcanzar un objetivo deportivo, el jugador pueda conocerse, formar un carácter propio y construir una identidad capaz de soportar las presiones que aparecen a medida que avanza una carrera.
De Villa Maipú a Boca y cuatro años completamente afuera del fútbol
Trigueros comenzó jugando en el club Mitre de San Martín. A los 14 años, un profesor que tenía contactos con el cuerpo técnico de Boca le abrió la puerta para una prueba. Dos años más tarde llegó a La Bombonera y se encontró entrenando cerca de futbolistas como Gabriel Batistuta, Blas Giunta y Diego Latorre. Después de tres meses a prueba quedó incorporado en Sexta División.
En Boca llegó a entrenarse con Reserva y tuvo contacto con Primera. Incluso hubo una promesa de contrato profesional, pero la firma nunca se concretó. Finalmente tuvo que buscar su pase y se marchó a Chacarita, club con el que tenía además un fuerte vínculo barrial por su cercanía con San Martín.

La experiencia tampoco terminó como esperaba. Quedó libre y, sin representante ni alguien que pudiera orientarlo dentro del ambiente, directamente se alejó del fútbol. “No supe qué hacer cuando quedé libre”, recordó.
Entonces empezó otra vida. Trabajó como remisero y luego se incorporó al restaurante que su padre había abierto cerca del Obelisco. Allí fue ayudante de cocina, bachero, mozo y también realizó delivery.
Un encuentro casual modificó nuevamente su historia. Mientras trabajaba en el restaurante, un antiguo preparador físico de Boca lo reconoció y le propuso sumarse a un grupo de futbolistas libres que entrenaba en Costanera Sur. Trigueros aceptó y estuvo allí durante unos diez meses, hasta que apareció una oportunidad en San Telmo.

Tenía ya 25 años y todavía no había debutado profesionalmente. Ricardo Zielinski, acompañado entonces por Omar De Felippe, lo incorporó al plantel y comenzó una carrera que luego incluiría pasos por All Boys, Atlanta, Excursionistas y JJ Urquiza, entre otros equipos del Ascenso.
De su propia frustración a acompañar a los juveniles
Incluso el final de su carrera tuvo otra vuelta inesperada. Cuando jugaba en JJ Urquiza, a los 34 años sufrió una rotura de ligamentos y empezó a considerar el retiro. En medio de aquella recuperación, escuchó un audio de Diego Maradona que había llegado al plantel y decidió continuar. Terminó jugando otros dos años y medio hasta poder retirarse dentro de una cancha.
Después probó diferentes caminos dentro del deporte. Hizo el curso de entrenador, dirigió en cuatro clubes, estudió preparación física y trabajó como personal trainer. Más tarde se incorporó a una agencia de representación de futbolistas y finalmente decidió crear su propio proyecto.
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Fue entonces cuando comenzó a profundizar en coaching y programación neurolingüística y encontró el área en la que hoy concentra su actividad. Asegura que su prioridad son los juveniles y que una de las claves es darles herramientas que él mismo no tuvo cuando quedó afuera de Boca y después de Chacarita.
También trabaja sobre el entorno familiar. Actualmente desarrolla una guía para padres, destinada a ayudar a las familias a acompañar a jóvenes que intentan convertirse en profesionales sin trasladarles presiones innecesarias. Parte de esos consejos los comparte además a través de sus redes sociales.

