El padre del joven de 18 años que recibió dos disparos dentro de una escuela de González Catán habló después del dramático episodio y aportó nuevos detalles sobre lo ocurrido. Miguel González aseguró que su hijo se encuentra estable, se recupera favorablemente y sostiene que el hecho fue en realidad un accidente cuando otro alumno le mostró un arma dentro del establecimiento.
El hecho ocurrió el miércoles en la Escuela N°58 de Villa Dorrego, ubicada entre las calles Cayetano Donizetti, Esteban de Luca y Patrón. La primera información indicaba que un estudiante de 15 años había disparado contra su compañero dentro de un baño y que la víctima había recibido impactos en el abdomen y en un brazo. Tras ser trasladado de urgencia al Hospital Simplemente Evita, debió ingresar a quirófano.
Ahora, el relato del padre introduce diferencias importantes respecto de esa reconstrucción inicial. “No fue en el baño, no estaban solos”, aseguró González. Según explicó, todo habría ocurrido a la salida del curso, cuando el adolescente de 15 años se acercó a su hijo y le mostró el arma.
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“Le dijo ‘mirá lo que tengo, mirá lo que tengo’ y ahí se le escapan los dos tiros”, relató a Radio Mitre mientras recorría farmacias para encontrar una faja que le solicitaron los médicos para su hijo.
Baleado en González Catán: “Me dijo que me quede tranquilo”
González pudo estar con su hijo después de la operación, aunque contó que evitó interrogarlo sobre lo sucedido. “Estuve con él pero no le pregunté nada. Solo me dijo que me quede tranquilo, que está bien”, señaló.
Respecto de las heridas, explicó que uno de los proyectiles ingresó por la zona del estómago, rozó el hígado y salió por el pecho. Según le informaron los médicos, la lesión hepática no generaba por el momento una preocupación mayor y el joven continúa recuperándose.
El padre señaló además que su hijo ya había contado a la directora de la escuela que lo sucedido había sido accidental. Esa versión coincide con la que había trascendido inicialmente desde el hospital: antes de ser operada, la víctima había manifestado que el adolescente era su amigo y que los tiros se habían escapado mientras le mostraba el arma.

“Yo no soy profesional, pero al ser un arma automática y tener el dedo en el gatillo se dispararon dos tiros”, afirmó González al intentar explicar la secuencia.
La Policía secuestró en el establecimiento una pistola Bersa calibre .22, que habría sido descartada después de los disparos. La causa quedó a cargo del fiscal Marcelo Germinario, de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°2 de La Matanza.
Este jueves al mediodía está previsto que la Justicia le tome declaración formal al joven herido. Ese testimonio será clave para reconstruir definitivamente dónde ocurrió el episodio, quiénes estaban presentes y cómo se produjeron los disparos.
El padre aseguró que no sería la primera vez que llevaba un arma
Otro dato que ahora deberá investigar la Justicia surgió de las conversaciones que González mantuvo después del hecho. “Me dicen que no fue la primera vez que llevó un arma al colegio”, aseguró sobre el estudiante de 15 años.
El padre de la víctima también explicó que las dos familias viven muy cerca. “Somos vecinos, viven a cuatro cuadras de casa”, indicó, y agregó que conocía que atravesaban “problemas internos familiares”.

También dijo haber escuchado que un tío del adolescente habló sobre antecedentes y una permanencia previa en un instituto de menores; “Escuché que el tío contó que tenía antecedentes, que había estado en un instituto de menores, pero entraba y salía. Eso no soluciona los problemas”, expresó.
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La situación del adolescente de 15 años y la procedencia del arma forman parte ahora de los puntos centrales de la investigación. Los investigadores buscan determinar cómo consiguió la pistola y de qué manera logró ingresarla a la escuela.
El caso generó además especial preocupación porque apenas un mes antes se había registrado otro episodio con un arma en un establecimiento del mismo barrio. En aquella ocasión, un alumno de 15 años llevó un revólver calibre .32 al Instituto Privado Jesús María Plaza y se produjo un disparo accidental cuando apoyó una mochila en el piso, aunque nadie resultó herido.

