Una nueva generación de yaguaretés comienza a crecer en libertad en el Parque Nacional El Impenetrable. El registro de una hembra nacida en el territorio representa un avance para el proyecto de recuperación de la especie y permite confirmar que el proceso de reproduccion en estado silvestre continúa.
La protagonista es Gualamba, una hembra que fue registrada por el equipo de Parques Nacionales en octubre de 2025. Su nombre fue elegido mediante una votación realizada por los niños de una escuela de Miraflores.
Según los registros disponibles, Gualamba probablemente sea hija de Keraná, por lo que su historia se encuentra vinculada a los primeros registros realizados durante el proyecto de recuperación. Ahora, las nuevas imágenes permiten identificarla como parte de una generación que nació y se desarrolla en libertad.
Un paso en la recuperación de la especie
El objetivo de un proceso de reintroducción no se limita a devolver ejemplares a un territorio. El proposito es lograr que el yaguareté pueda conformar una población capaz de reproducirse, crecer y desarrollarse por sus propios medios y en libertad.
En ese sentido, la presencia de Gualamba representa una señal del avance de ese proceso, ya que se trata de un ejemplar nacido en el ambiente natural del Parque Nacional El Impenetrable.
La conservación del monte chaqueño ocupa un lugar central en este camino. Para que el yaguareté pueda continuar habitando el Gran Chaco argentino necesita grandes extensiones de ambientes naturales que le proporcionen agua, alimento, refugio y conectividad.
El yaguareté es el mayor predador tope de America y su permanencia en el territorio depende de la conservación de estos ambientes. Cada nuevo ejemplar que nace en libertad constituye así un paso más en el objetivo de recuperar la especie y
consolidar una población que pueda desarrollarse de manera autónoma en el Impenetrable chaqueño.

