“No hay nada más doloroso que no te crean, incluso muchas veces es más doloroso que el propio hecho”, dijo la actriz, escritora y estudiante de Derecho Thelma Fardín. Hace unos meses filmó una serie en Rosario, pero este jueves volvió a la ciudad con un objetivo distinto: hablar de infancias vulneradas. El contraste entre activismo y dramaturgia bien sirve para describir a esta mujer de 33 años, que actúa desde que tiene 6 y que a los 26 se animó a denunciar el abuso sexual que sufrió cuando era una adolescente.
Fardín dijo presente en una actividad que tuvo lugar en la sede de la Universidad Nacional de Rosario (en Maipú al 1065), donde compartió un panel con la psicóloga Natalia Amatiello y con el ex juez de Cámara Federal Carlos Rozanski. En este contexto, habló con Conclusión sobre la importancia de escuchar y creer a las infancias que denuncian abusos y ratificó: “Cuando hay niños el medio, la ideología tiene que quedar completamente de lado”.
“En este panel tenemos la posibilidad de cubrir un amplio espectro, con Nati aportando una mirada desde la psicología, Rozanski con su experiencia desde adentro del sistema judicial, y lo que me toca a mí, que habiendo sido niña sufrí violencia sexual, que es una de las peores violencias que puede sufrir cualquier persona, más aún en la infancia y adolescencia. Vamos a hablar de cómo el sistema, y especialmente el judicial, trata a los menores y cómo aborda una temática que lamentablemente atraviesa a los niños de un modo muy brutal, porque en cualquier momento de la vida es difícil hablar de violencia sexual, pero en la infancia no existen las palabras para expresar eso”, adelantó la actriz minutos antes de que inicie la charla.
Al ser consultada sobre cómo actuar para contener a un menor que sufrió abusos, Fardín enfatizó en la creencia: “Hay que seguir luchando para que la Justicia escuche con una perspectiva de Derechos Humanos. Pero en ese mientras tanto, lo primero que tenemos que hacer es escuchar y creer. Lo que a mí me generó una enorme reparación fue la escucha de mi entorno cercano, de las personas que me contuvieron en términos psicológicos, yo además tuve la escucha de una sociedad. Mi caso tuvo impacto mediático y cultural en América Latina y eso viene con un costo muy alto, que es la exposición. Lo más importante es que cuando esos niños se atrevan a hablar y poner en palabras lo que les pasó, estemos a la altura”.
Si bien la actriz observó que los síntomas de abuso no están sistematizados, destacó que hay herramientas o acciones que ayudan a identificarlos: “Una barrera clave es la Educación Sexual Integral (ESI), que está pensada de un modo esquematizado que les permite a los niños tener información. Pero es importante no responsabilizarse y no reprocharse si no nos dimos cuenta o no lo vimos, eso puede suceder. Lo que no puede suceder es que una vez que lo detectás o que el niño lo pone en palabras, no le creas. Ahí tenemos que ser muy tajantes porque puede pasar muchas veces que uno no se de cuenta, pero la clave es cómo se responde una vez que eso ha sido detectado”.
Más allá del ámbito judicial, otra pata importante es la contención psicológica de las víctimas, algo que se complejiza cuando se trata de infancias. Si bien cada forma de trabajar y reconstruirse tras un hecho traumático es única, Fardín recordó cómo fue su caso particular: “Es difícil y es un compromiso muy grande con una misma, pero a esa reparación la podés adquirir una vez que sos adulta y tenés las herramientas. Cuando hablamos de niños y niñas es el entorno el responsable de que salgan adelante. A mí me hizo bien leer a otras y estar acompañada por amigas que ponían el cuerpo cuando yo ya no tenía más cuerpo, energía ni cabeza, por los profesionales que me apoyaron psicológicamente y por mis abogados, porque el proceso judicial es muy devastador en muchos sentidos, por eso es ridículo decir que denunciamos porque no tenemos nada mejor que hacer. Lo más importante es proteger a nuestras infancias para que puedan soñar”.
La estudiante de Derecho también se refirió al aumento de crímenes por motivo de género que registra el país: “Si vemos que aumenta la violencia, pero mientras tanto debatimos si las denuncias son falsas, no estamos atendiendo el verdadero problema, que sólo por ser expuesto y denunciado no tiene una solución, pero encuentra los primeros pasos para poder cambiar. Si decimos que eso no existe nos enfrentamos a un panorama más complejo todavía, porque estamos negando algo que nos costó tanto poner sobre la mesa. Es muy doloroso ver que a pesar de haber dado todos esos debates, no hemos logrado que cambie en términos de cifras. Hoy, en la discusión de si la violencia de género existe o no, nos estamos perdiendo de entender como impactan cada una de esas violencias y derechos vulnerados, así podríamos realmente prevenir”.
Thelma Fardín en la sede de la UNR.
Tras la emergencia de discursos que le endilgaban al feminismo el triunfo de Javier Milei –el famoso “se pasaron tres pueblos”–, a la actriz se le preguntó si el movimiento tiene alguna autocrítica para hacerse: “Siempre es importante revisarse, pero no creo que este sea el problema. Me interesa siempre reflexionar sobre qué se puede hacer mejor, porque sin dudas algo narrativamente han logrado conquistar y entonces parece que fallamos. Esta época nos responde a nosotras porque somos las interlocutoras más válidas de los últimos diez años en América Latina. Lo único que hay para decir es que estamos cansadas, hemos sido foco de muchísima violencia y agresiones, pero es cuestión de volver a juntar fuerzas y organizarnos otra vez. No vamos a dejar de poner los puntos sobre las íes”.
Para cerrar, la artista –que cursa el último año de la carrera de Derecho y ya trabaja en un estudio jurídico– adelantó: “Hace poco estuve en Rosario filmando una serie con Nico (por Nicolás Riera, su pareja). No sé cuándo sale, ojalá que pronto. Está ambientada en la ciudad y disfrutamos mucho de grabarla, comimos rico, paseamos, estuvo hermoso. Combino las dos profesiones y es difícil porque no encuentro una referencia de abogada-actriz, pero quizás sea la primera”.
viernes, agosto 28

