La diputada nacional Marcela Pagano aseguró que “no tiene ninguna expectativa de que avance en el Parlamento nada”, al considerar que los debates llegan “tarde” frente a las demandas de la ciudadanía, en especial de quienes “le cuesta llegar a fin de mes y pagar sus impuestos”. Y remarcó que se intentó una sesión pero la mayoría no se sentó, con el objetivo de impedir el tratamiento del debate previsto.
Pagano explicó en rueda de prensa de la que participó Conclusión, que el procedimiento contemplaba primero una interpelación entre el gabinete y luego una votación, que eventualmente habilitaría una moción de censura.
En le misma línea, sostuvo que esa instancia es «competencia del pleno» para decidir si se remueve o no al jefe de gabinete por una pérdida de confianza, y afirmó que la cuestión ya habría sido analizada en el marco correspondiente. También expresó que en la última comparecencia del funcionario habría existido «inconsistencias vinculadas a declaraciones juradas».
Además, manifestó su desacuerdo con que la moción de censura deba “charlarse, discutirse o debatirse” o recibir «dictamen en comisiones», en línea con una propuesta atribuida a Martín Menem, a quien acusó de buscar «diluir los tiempos».
La legisladora afirmó que la Constitución, en el artículo 101, establece “perfectamente” el trámite operativo para interpelar y aplicar la moción de censura, y remarcó que “no hay nada que debatir”.
En relación con la comisión citada para el martes, dijo que no espera cambios en el debate, y apuntó a la conformación del cuerpo y a aliados que no se sentaron en la sesión anterior. En ese sentido, indicó que existiría una estrategia para “dar más tiempo al Gobierno” y afirmó que, si se avanza con la remoción, el Ejecutivo buscaría “premiar” al funcionario.
Por otro lado, Pagano dijo haber radicado denuncias en la justicia y expresó su expectativa de que «el avance judicial sea rápido». Por otra parte, señaló preocupación por eventuales «presiones sobre testigos» mientras el expediente transcurre, al tiempo que agregó que el gobierno utiliza “lo que tiene el poder ejecutivo” para afectar testimonios, y reclamó «protección» para quienes colaboran con la investigación.
Por último, cuestionó posibles movimientos dentro del oficialismo para reemplazar al jefe de gabinete y sostuvo que el Ejecutivo “no quiere soltar” a una figura con información sensible. También criticó el rol de distintas fuerzas políticas en el proceso».
sábado, junio 27

