El grito del hincha centralista en Asunción, «Movete Canalla, movete», fue el preludio del gol Canalla, graficando el momento del partido que estaba atravesando, tantas jugadas de riesgo había dilapidado en el primer tiempo que sentía que se le escapaba una merecida victoria. Y así fue que tuvo que llegar Copetti para abrir un arco que parecía impenetrable y los rosarinos festejaron una victoria más que importante.
El elenco de Almirón deja una sensación ambigua preocupante, por momentos parece que se lleva al rival por delante y por otros, es muy vulnerable, a tal punto de perder un partido con poco esfuerzo del rival.
Y esta noche en Asunción, volvió a exhibir esas dos caras de la misma moneda, en la etapa inicial contó por lo menos con seis chances más que claras para desnivelar, no supo vencer la resistencia del arquero González y con el correr de los minutos, padeció un par de llegadas peligrosas del conjunto paraguayo, que casi lo deja con las manos vacías.
La superioridad del primer tiempo fue llamativa, Libertad no ofrecía resistencia, se dedicó a defenderse y la bronca del hincha, era que la pelotita no entraba y se imponía un 0 a 0 mentiroso.
En esta clase de torneos, los goles son determinantes, máxime si hay notorias diferencias con el rival y no se cristalizan en la red contraria. Sin dudas, el peor escenario, no vulnerás el arco rival y después preparate para sufrir.
En el complemento, se vio lo peor de Central, el único que seguía en modo copero era Franco Ibarra, buscaba sacar al equipo adelante pero sus compañeros no reaccionaban y el arco paraguayo, que en el primer tiempo fue peloteado, iba quedando cada vez más lejos.
No se podían escapar estos tres puntos claves para la fase clasificatoria de la Libertadores, teniendo en cuenta que se conseguían fuera de casa y tuvo que aparecer Enzo Copetti, que parece que se le abrió el arco en los últimos juegos, para darle una gran alegría al pueblo Canalla.
Central demostró superioridad, extraña a horrores a Fideo Di María, que le da jerarquía, claridad en los últimos metros y lo convierte al auriazul en equipo competitivo. Ibarra volvió a demostrar su calidad, el arquero Ledesma estuvo seguro bajo los tres palos, porque si bien los paraguayos no llegaron en cantidad, cuando lo hicieron, Conan fue invulnerable.
jueves, abril 16

