Newell’s tuvo una noche vergonzosa, una nueva derrota lacerante y volvió a decepcionar a sus seguidores, que como siempre acompañaron con ilusión. El elenco de Kudelka no tuvo gol y tiene mandíbula de cristal, el rival lo atacó poco y le convirtió, otro partido para el olvido en una temporada que ya es desastrosa.
La luz de esperanza tras la victoria ante Gimnasia de Mendoza, se apagó de golpe, la Lepra sigue en el pozo futbolístico, porque los resultados marcan absolutamente todo en este momento del club del parque y sólo importa ganar.
El Rojinegro enfrentó a un equipo de segunda categoría, que presentaba varios suplentes, más ventajas imposible. Así y todo, se repitió la historia de los últimos tiempos, cuando tiene que ser protagonista excluyente, siempre decepciona.
En los primeros minutos fue a buscar el gol, se excedió en la tenencia y no conseguía verticalidad. Hasta que llegó un error colectivo, pocas veces visto en los últimos tiempos, porque entre tres jugadores (todos juveniles), Hermoso escapó y cedió la pelota para el delantero con apellido difícil, que la mandó a la red.
Y a partir de ese momento, todo fue apuro, confusión y volvió a exhibir falta de jerarquía.
En el complemento, todo fue de la Lepra, que transformó al arquero Atamañuk en figura. Cuando ocurre eso, queda claro que las cosas no se hicieron tan mal en ofensiva, pero este juego necesita de goles para ganar y ahí, Newell’s también muestra defectos.
Y para completar la noche de terror, el segundo gol de Acassuso que terminó por enterrar los sueños de clasificación del conjunto rosarino.
Newell’s, otra vez fuera de la Copa Argentina temprano, y ahora tendrá que enfocarse en sumar la mayor cantidad de puntos posible para pelear por no descender en el certamen de primera división.
El elenco de Kudelka que tenía una oportunidad bárbara para seguir en levantada, volvió al papelón y se fue con más dudas de cara al futuro.
martes, junio 16

