Foto: Nicolás Heredia Greenpeace
A finales de febrero el Gobierno logró aprobar con media sanción en el Senado de la Nación la reforma de la ley de Glaciares. El resultado desató el festejo eufórico de los altos funcionarios de Casa Rosada: la iniciativa se aprobó con 40 votos afirmativos, 31 rechazos y una abstención, y ahora la escena se trasladará a la Cámara de Diputados.
Tanto fue el impacto y la preocupación de este nuevo avance corporativo, que ante la posibilidad de exposición oral y argumentativa en rechazo de la reforma, las y los inscriptos para la audiencia pública superan los 50.000. Si la ley se respeta, algo que en este país cuando lo que se interpela es el pesado yunque de las corporaciones, suele no suceder, las audiencias deberían extenderse hasta que el último expositor brinde su punto de vista. Esto claramente empujaría a que la resolución por la reforma, se traslade a meses posteriores,
La organización sostiene que modificar la norma nacional, implica desarticular un instrumento legal efectivo que hoy ordena la protección del agua en todo el país y genera previsibilidad para las comunidades y los territorios. Una reforma pone en riesgo el acceso al agua de millones de personas, en un contexto de crisis climática y retroceso acelerado de los glaciares.
“La Cámara de Diputados definirá si el país conserva una herramienta clave para proteger el agua, la biodiversidad y a las comunidades que dependen de los glaciares. Una modificación a la ley representará un claro retroceso ambiental”, señaló Agostina Rossi Serra de Greenpeace. “Esperamos que los diputados actúen con responsabilidad y eviten cualquier cambio que debilite el espíritu y los objetivos de protección de la ley vigente”.
La actividad incluyó una muestra fotográfica que recorrió la importancia de los glaciares para el agua que llega a las comunidades, mostrando la belleza y el valor de estos ecosistemas, así como los impactos que hoy enfrentan glaciares y ambiente periglacial. “Se trató de un encuentro para visibilizar y concientizar sobre la importancia del cuidado de los glaciares, y el peligro que significaría la modificación de la ley. Al día de hoy mas de 50.000 son las inscriptas para discutir en la audiencia pública la reforma, algo sumamente histórico. Lamentablemente desde la comisión se decidió limitar la exposición a solo dos días, lo que significaría que solo pueda argumentar su posición menos del 1%. Situación que atenta contra el derecho a la participación ciudadana, y la democracia en todas sus ramificaciones”, sostuvo el licenciado en ciencias biológicas e integrante de Greenpeace Argentina Matías Arrigazzi en dialogo con Conclusión.
martes, abril 21

