Una vez más se realizó, en el Parque Nacional a la Bandera, el tradicional Abrazo Azul y Blanco organizado tradicionalmente por AFoA (Asociación Folclórica Argentina) junto a otras instituciones de raigambre histórica y tradicionalista, sobre una idea original del músico fallecido el año pasado, Roberto Lovato, y que tuvo lugar también a modo de homenaje para recordar a quien durante más de cuarenta años bregó por conseguir que una fecha tan querida para los rosarinos como es el día en que Manuel Belgrano creó la Bandera nacional, fuera declarada feriado nacional.
En una acariciada idea de lograr que esa fecha tan importante como fue la creación de nuestra Bandera, sustituyéndola por la que en la actualidad conmemoramos que es el día en que murió su creador, transcurrieron largos años de fructífera siembra en el espíritu tradicionalista de varias generaciones, entre ellos, los propios hijos y nietos del músico Roberto Lovato, quienes tuvieron a su cargo, con el acompañamiento al piano del maestro Miguel Milano, varios temas folclóricos que encendieron de emoción a todos los concurrentes al evento.
Haber elegido éste, y no otro sitio, fue una idea insignia de Lovato porque su deseo era honrar, en el mismo terreno de su creación, al máximo símbolo de soberanía que necesariamente debe unir a los argentinos para trabajar cada día por un país más inclusivo y con calidad de vida para todos y cada uno de sus habitantes.
Siempre consideró a la música y los bailes autóctonos un puente perfecto para llegar a la conciencia cívica de país y de Patria, por lo que jamás abandonó la lucha por lograrlo, junto a sus hijos, nietos y Eva, su inseparable compañera, y cientos, miles, de personas consustanciadas con ese sueño de soberanía.
Es misión de cada rosarino y rosarina cumplir ese ideal pletórico de lógica, y trabajar, desde cada sector en el que nos toque actuar, para lograr que el próximo 27 de Febrero de 2027, 27-02-2027, en un casi capicúa que tal vez aporte también al factor suerte, la coherencia de una idea soberana de libertad e independencia, igual que alguna vez, lo soñó el insigne Manuel Belgrano.
Al grito de ¡Viva la Patria!, los festejos continuaron luego con empanadas, vino y guitarreada, en el Instituto de la Tradición “Martín Fierro”, esa especie de “Casita de Tucumán”, que funciona -desde 1943- en Laprida al 1400.

