El izamiento de la Bandera en honor al Día de la Mujer Vecinalista estaba previsto para las 8 de la mañana en el mástil mayor del Monumento, pero un inconveniente técnico impidió su realización y el acto terminó efectuándose en el mástil Custodio con la presencia de autoridades provinciales y municipales, en un clima festivo y una mañana grata al sentimiento de las mujeres vecinalistas que celebraron el reconocimiento específico a su trabajo solidario y generalmente silencioso en cada uno de los barrios y centro de la ciudad.
En la emotiva ceremonia se entonaron canciones patrias con los acordes de una Banda de música y la titular de la Dirección de Vecinales, Julia Jorge, tuvo para con el público presente sentidas palabras de agradecimiento a la labor que desarrollan, con absoluta conciencia urbana y profundo compromiso ciudadano, todas aquellas mujeres que actúan desde su ámbito para poder acercar soluciones a los problemas o inconvenientes que pudieran suscitarse en su jurisdicción, así como a las múltiples actividades que desarrollan en procura de ofrecer propuestas creativas para mejorar el entorno territorial.
La fecha del 25 de febrero para la elaboración y aprobación de la ordenanza Nº 10.766, se tomó con el propósito de conmemorar y celebrar el primer encuentro de mujeres vecinalistas de Rosario organizado por el II Congreso de Vecinales aquel 25 de febrero de 1992, y en feliz coincidencia con el aniversario del natalicio del Padre de la Patria, general José Francisco de San Martín.
Sin dudas que hay muchas maneras de hacer Patria, y trabajar por el bienestar general en el área en la que se habita, es una de ellas.
En horas de la tarde, fueron recibidas con un ágape en el salón Puerto Argentino del Palacio Vasallo y luego en el recinto de sesiones, en un encuentro presidido por la presidente del cuerpo, María Eugenia Schmuck, en el que se entregaron sendos reconocimientos por la denodada tarea de las mujeres vecinalistas y se destacó su importante rol para el progreso de la comunidad rosarina.

