Cada 13 de febrero se conmemora el Día Mundial de la Radio, una fecha destinada a reconocer la importancia de este medio de comunicación que, a pesar de los avances tecnológicos y la aparición de nuevas plataformas digitales, continúa siendo una herramienta clave para informar, educar y conectar a las comunidades en todo el mundo.
La celebración fue instaurada por la UNESCO y posteriormente proclamada oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas. La elección del día no es casual: recuerda la creación de Radio de las Naciones Unidas, que inició sus transmisiones el 13 de febrero de 1946, marcando un hito en la comunicación internacional.
Desde sus inicios, la radio se consolidó como uno de los medios más accesibles y cercanos a la población. Su bajo costo y amplio alcance permitieron que millones de personas pudieran acceder a información, entretenimiento y contenidos culturales, incluso en contextos de crisis, guerras o cambios sociales profundos.
Con el paso del tiempo, lejos de desaparecer, la radio logró reinventarse. Actualmente convive con internet y las redes sociales mediante transmisiones online, podcasts y formatos interactivos que amplían su llegada a nuevas audiencias, manteniendo su esencia de comunicación directa y compañía cotidiana.
Cada edición del Día Mundial de la Radio propone además reflexionar sobre distintos desafíos globales. En 2025, el lema elegido fue “Radio y cambio climático”, destacando el rol del medio para generar conciencia ambiental y promover la participación social frente a problemáticas globales.
En Argentina, la radio también tiene una fuerte tradición histórica. El Día Nacional de la Radiodifusión se celebra el 27 de agosto, en homenaje a la primera transmisión radial realizada en 1920 por los llamados “Locos de la Azotea”, quienes emitieron una ópera desde el Teatro Coliseo de Buenos Aires, dando inicio a la historia de la radiofonía en el país.
A más de un siglo de sus primeras emisiones, la radio continúa siendo un medio vigente, cercano y confiable, capaz de adaptarse a los cambios tecnológicos sin perder su principal esencia: acompañar e informar a la sociedad.

