El Ministerio de Capital Humano difundió los datos oficiales de pobreza e indigencia correspondientes al tercer trimestre de 2025. Según el informe, la pobreza se ubicó en el 26,9% de la población, mientras que la indigencia alcanzó el 6%. De acuerdo con el Gobierno, estas cifras representan una baja de 11,4 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior.
Los datos fueron elaborados por el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales a partir de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Se trata de información clave que no solo mide el nivel de pobreza e indigencia, sino que también funciona como base para definir salarios, paritarias, jubilaciones y prestaciones sociales.
“La pobreza continúa bajando gracias a las políticas económicas implementadas por el Gobierno que han contribuido a reducir la inflación y estabilizar la economía, sumado a las acciones encaradas desde este Ministerio centradas en las personas con mayor vulnerabilidad del país”, sostuvo Capital Humano en un comunicado.
Al respecto, señaló que “esta proyección ratifica la firme tendencia a la baja de la incidencia de la pobreza, que tuvo su pico más alto en el primer trimestre de 2024, alcanzando al 54,8%”. Medido en cantidad de personas, esto significa que aún hay 12.849.616 personas pobres en Argentina, 5.239.474 menos que un año atrás y 6.680.087 menos que los que se contabilizaban al inicio del gobierno de Javier Milei.
Sin embargo, el anuncio volvió a abrir el debate sobre la metodología utilizada. Las mediciones oficiales se realizan en un contexto marcado por cambios y demoras en la actualización de las fórmulas de cálculo comprometidas por el propio Gobierno. Mientras se posterga la puesta en marcha de un nuevo esquema, continúan utilizándose parámetros que remiten a estructuras estadísticas del año 2004.
Este punto genera cuestionamientos, ya que la inflación, los ingresos y el costo de vida actual difieren ampliamente de aquellos valores de referencia. En ese escenario, especialistas advierten que los números difundidos deben analizarse con cautela, dado que de ellos dependen decisiones centrales de la política económica y social.
El Gobierno, por su parte, sostiene que los indicadores reflejan una mejora sostenida en las condiciones sociales, aunque aún no hay precisiones sobre cuándo se aplicará la nueva fórmula de medición prometida para los próximos trimestres.
En tanto, en el cierre del comunicado, el Ministerio sostuvo: “Equilibrar la macroeconomía, poner un freno a la inflación y focalizar las transferencias hacia los sectores más vulnerables, de manera directa y transparente, sin intermediarios, nos está permitiendo seguir bajando la pobreza en la Argentina”.

