Un repartidor de plataformas de delivery necesitó en diciembre de 2025 un promedio de 454 pedidos para cubrir la canasta básica total de un hogar tipo de cuatro integrantes. Así lo indica la segunda estimación del coeficiente de Alcance de Pedido Promedio (APP), elaborada por la Fundación Encuentro, que mide cuántos pedidos deben realizar los trabajadores del sector para alcanzar distintos umbrales de ingresos y consumo.
El dato representa una leve mejora respecto de septiembre, cuando se requerían 461 pedidos promedio. No obstante, lejos de reflejar una mejora generalizada en las condiciones de trabajo, el informe advierte que esta reducción del esfuerzo medido en cantidad de viajes se explica casi exclusivamente por la evolución de una de las plataformas, mientras que en la otra el deterioro continuó.
El coeficiente de Alcance de Pedido Promedio (APP) fue desarrollado como una herramienta para traducir los ingresos fragmentados y variables del trabajo en plataformas en referencias económicas comparables. El indicador relaciona el valor promedio de un pedido con canastas de consumo, alquileres y niveles de ingresos como el Salario Mínimo para estimar cuántos pedidos son necesarios para sostener la vida cotidiana de un repartidor y su hogar.
Se trata de un valor “bruto” que no incluye propinas ni descuenta gastos habituales del trabajo, como combustible, mantenimiento del vehículo o conectividad. Aun así, el APP se consolidó como una referencia para seguir la evolución material del empleo en plataformas de reparto.
Los números de diciembre de 2025
Según el informe, en diciembre el pedido promedio de referencia fue de $3.032,9, calculado a partir de los valores informados por PedidosYa y Rappi. En ese marco:
Para cubrir la canasta básica total de un hogar tipo se necesitaron 454 pedidos.
Para alcanzar el ingreso promedio individual de la Argentina, 328 pedidos.
Para no ser pobre en un hogar individual sin alquiler, 140 pedidos.
Para cubrir solo la alimentación (canasta básica alimentaria), 63 pedidos.
Para afrontar la crianza de un niño, 170 pedidos, y de un bebé, 152.
Para pagar un alquiler promedio, 244 pedidos.
Para llegar al Salario Mínimo Vital y Móvil, 110 pedidos.
Para cubrir el Monotributo categoría A, 12 pedidos.
Para llenar un tanque de nafta, apenas 2 pedidos.
El punto central del informe es que la baja del APP promedio no se distribuye de manera homogénea entre plataformas. Por el contrario, la mejora se explica casi exclusivamente por la evolución del valor del pedido promedio en PedidosYa.
En esa plataforma, tras una actualización realizada en octubre, la cantidad de pedidos necesarios para cubrir la canasta básica de un hogar cayó de 423 en julio a 376 en diciembre, una reducción de 47 viajes en seis meses, aun considerando el leve repunte registrado hacia fin de año.
La situación fue muy distinta en Rappi. Allí, el coeficiente APP mostró un aumento sostenido durante todo 2025, para cubrir la misma canasta básica, en julio se requerían 480 pedidos y en diciembre la cifra ascendió a 572, es decir, 92 pedidos adicionales en el semestre. La estabilidad del valor del pedido frente al aumento de los precios explica el mayor esfuerzo exigido a los repartidores que trabajan exclusivamente en esa plataforma.
De este modo, el promedio agregado oculta diferencias sustantivas. En diciembre, un repartidor que operaba en Rappi debía realizar más de 570 pedidos para cubrir los gastos básicos de su hogar, mientras que en PedidosYa el mismo objetivo requería menos de 380.
Según la Fundación Encuentro, esta brecha no responde a cuestiones metodológicas, sino a decisiones empresariales, cambios en los esquemas de pago y criterios operativos que impactan de manera directa en el ingreso por pedido. Así, aun realizando la misma cantidad de viajes, las condiciones materiales de los trabajadores varían de forma significativa según la plataforma en la que se desempeñan.

