El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea imponer un bloqueo naval total sobre Cuba en medio de una escalada de tensiones diplomáticas y económicas. La medida busca cortar el suministro de petróleo proveniente de Venezuela, tras la intervención militar que culminó con la captura del presidente chavista Nicolás Maduro.
Ante este escenario, el Gobierno argentino recomendó a sus ciudadanos no viajar a Cuba y mantener precaución quienes ya residan allí debido al deterioro de las condiciones de vida en el país caribeño.
Según fuentes diplomáticas estadounidenses, el bloqueo “será de verdad” y no permitirá la entrada de ningún envío de crudo, a diferencia del embargo económico vigente desde hace más de seis décadas que Cuba denomina “bloqueo”.
Esta advertencia surge semanas después de la redada en Caracas que provocó la muerte de 32 militares y funcionarios cubanos que protegían a Maduro, cortando de manera significativa el suministro de combustible hacia la isla.
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En este marco, la Casa Blanca estudia un bloqueo naval similar al de la Crisis de los Misiles de 1962, con el objetivo de impedir que Cuba reciba petróleo y presionar a los pocos aliados que aún le suministran combustible a retirarse. Según el analista energético Jorge Piñón, si se interrumpe completamente el flujo de petróleo, Cuba enfrentaría un colapso económico inminente: “Sin petróleo, no hay economía. Se acerca un huracán”, señaló.
Las colas en las estaciones de servicio se extienden por horas, y los precios de los tanques pueden alcanzar los 50 dólares, equivalentes a más de un salario mensual promedio en la isla.
Además, Trump amenazó con imponer aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba, mediante una orden ejecutiva que habilita un proceso de evaluación caso por caso a través de los departamentos de Comercio, Estado y Tesoro, sin detallar tasas específicas ni los países que podrían verse afectados.
En este contexto, el Gobierno argentino, a través de la Cancillería que conduce Pablo Quirno, emitió una recomendación a los ciudadanos para evitar o posponer viajes turísticos a Cuba, y pidió a quienes residan allí estar atentos a la evolución de la situación. La advertencia se fundamenta en faltantes de combustible, cortes de electricidad, afectaciones en el suministro de agua y escasez de alimentos y medicamentos.
Por su parte, el Grupo de Puebla, que agrupa a ex presidentes y sectores progresistas de la región, denunció que la medida de Estados Unidos constituye un “bloqueo total al suministro de combustible a Cuba”, calificándola como “coerción, castigo colectivo y violación del derecho internacional”.

